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El chivato del agricultor

Cárdenas y Berrio muestran su chip de oliva./AGROSECURITY
Cárdenas y Berrio muestran su chip de oliva. / AGROSECURITY

Cada cosecha se repiten los asaltos a las fincas aunque sus dueños las patrullen. Un olivarero de Jaén y su socio han patentado un localizador de radiofrecuencia con forma de oliva. «Permitirá llegar al destino final para parar la cadena de robos»

ANTONIO CORBILLÓN

Todos los años, la familia de olivareros Berrio sufre la misma frustración en sus fincas de Iznatoraf, en la comarca de Las Villas de la serranía jienense de Úbeda. «Al volver a los suelos para rematar la recogida ya no hay nada. ¡Y te quedas sin la mitad de la cosecha!», explica Antonio Berrio. La de la aceituna se puede demorar en dos fases; a veces separadas por semanas, incluso meses. El producto se queda en el campo a la espera. Y los cacos se aprovechan. Muchos otros olivareros son víctimas habituales de los asaltantes rurales.

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