Las casas contaminan más que los coches

Las casas contaminan más que los coches

Un estudio de la Universidad de Colorado Boulder (EE UU) determina que los hogares son una fuente importante de contaminación del aire exterior

Elena Martin Lopez
ELENA MARTIN LOPEZMadrid

¿Cocinar, fregar, lavarse el pelo o perfumarse contamina? Investigadores de la Universidad de Colorado Boulder han precisado que algunas actividades rutinarias que se realizan en el hogar generan niveles de partículas químicas volátiles que hacen que la calidad del aire de las casas sea comparable al de una ciudad contaminada.

Además, los compuestos orgánicos volátiles (COV) del champú, los perfumes o los productos de limpieza que se originan en el interior de las casas no permanecen allí, sino que se escapan al exterior. Esto contribuye a la formación de partículas finas y ozono, lo que constituye una fuente mayor de contaminación atmosférica global del aire que la de los coches y los camiones.

«Las casas nunca han sido consideradas como una fuente importante de contaminación del aire exterior y es el momento de comenzar a explorar eso», ha dicho este lunes Marina Vance, profesora asistente de ingeniería mecánica en CU Boulder, en la Reunión Anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia 2019, en Washington, EE UU, donde varios investigadores han presentado sus hallazgos recientes sobre la relación entre los hogares y la calidad del aire. «Queríamos saber: ¿Cómo las actividades básicas como cocinar y limpiar cambian la química de una casa?», ha añadido.

Hacer tostadas contamina

En 2018, Vance codirigió la campaña de campo HOMEChem, que consistió en monitorear durante un mes la calidad del aire de una vivienda de 365 metros cuadrados situada en el campus de la Universidad de Texas. Para ello, los investigadores realizaron actividades cotidianas en su interior y utilizaron sensores y cámaras para controlar los cambios en la concentración de partículas. «Incluso el simple hecho de hacer tostadas elevó los niveles de partículas a un punto mucho más alto de lo esperado», ha expresado Vance. «Tuvimos que ir ajustando muchos de los instrumentos».

Aunque los resultados del experimento HOMEChem aún se desconocen, Vance ha aconsejado que las casas estén bien ventiladas mientras se cocina y se limpia, porque incluso tareas básicas como hervir agua pueden contribuir a elevar los niveles de contaminantes del aire gaseoso y partículas en suspensión, algo que puede tener impactos negativos en la salud.

Pocos datos

Los expertos en interiores y exteriores están colaborando para lograr una idea más completa de la calidad del aire. Joost de Gouw, profesor visitante del Instituto Cooperativo de Investigación en Ciencias Ambientales (CIRES) y su equipo publicaron en 2018 en la revista 'Science' los resultados de un estudio que mostraron que, en las últimas décadas, gracias a las regulaciones impuestas a los automóviles, se ha conseguido reducir las emisiones derivadas del transporte; mientras que las producidas por los contaminantes químicos de los hogares solo han aumentado.

«Muchas fuentes tradicionales, como los vehículos que queman combustibles fósiles, se han vuelto mucho más limpias de lo que solían ser», ha expresado De Gouw. «El ozono y las partículas finas son controladas por la Agencia de Protección Ambiental, pero los datos de toxinas en el aire como el formaldehído y el benceno y compuestos como los alcoholes y las cetonas que se originan en el hogar son muy escasos».

«Necesitamos reenfocar los esfuerzos de investigación en estas fuentes y darles la misma atención que le hemos dado a los combustibles fósiles» Joost de Gouw

Para Gouw, la investigación está en un punto preliminar y aún es demasiado pronto para hacer recomendaciones sobre nuevas políticas o cambios en el comportamiento de los consumidores, pero considera alentador el reconocimiento de la comunidad científica de esta teoría. «Originalmente hubo escepticismo acerca de si estos productos contribuían o no a la contaminación del aire de manera significativa, pero ya no», ha declarado de Gouw.

«En el futuro, necesitamos reenfocar los esfuerzos de investigación en estas fuentes y darles la misma atención que le hemos dado a los combustibles fósiles. La imagen que tenemos en nuestras cabezas sobre la atmósfera ahora debería incluir una casa», ha añadido.