Dos cárceles prueban la estimulación con electrodos para calmar a presos asesinos

Dos cárceles prueban la estimulación con electrodos para calmar a presos asesinos

El experimento consistió en dar corrientes eléctricas en los hemisferios cerebrales a 41 reos de los penales de Huelva y Córdoba

N. I.

Durante unas semanas un grupo de psicólogos visitó las cárceles de Huelva y Córdoba. Buscaban convictos que cumplieran penas por asesinato para un curioso experimento. El objetivo era demostrar que se pueden calmar las conductas más agresivas con una corriente eléctrica liberada directamente al cerebro. Seleccionaron a un total de 41 presos, en los que se incluyeron también reos sin condenas por delitos de sangre que sirvieran como grupo control. Todos participaron de forma voluntaria entre febrero y julio de 2018. Se excluyeron aquellos con enfermedades psiquiátricas, neurológicas o adicción a drogas.

El tratamiento consistió en colocarles unos electrodos en la cabeza para llevar una corriente eléctrica suave que estimulase los dos hemisferios cerebrales al mismo tiempo. Era la primera vez que se hacía en las dos zonas simultáneamente. Lo hicieron durante tres días consecutivos en sesiones de 15 minutos. Bastó ese tiempo para que los criminales tratados experimentaran una reducción de los impulsos violentos. O, al menos, es lo que reflejaban los cuestionarios cuando se les preguntaba antes y después del tratamiento. Tuvieron mejores puntuaciones cuando se evaluaban cuatro parámetros diferentes de agresividad: verbal, física, rabia y hostilidad. Los resultados de esta investigación se han publicado en la revista 'Neuroscience'.

El trabajo científico fue aprobado por Instituciones Penitenciarias y un comité de ética de la Universidad de Huelva, donde trabaja Andrés Molero Chamizo, principal autor de la investigación. Sin embargo, ha sido suspendido y no tendrá continuidad, al menos de momento. Pese a que los presos se sometieron voluntariamente, puede considerarse la prisión un entorno coercitivo.

Sensación de calor

«No sabemos si la terapia puede tener un efecto a largo plazo, pero si bastaron solo tres sesiones para reducir las puntuaciones en los cuatro parámetros. Cabe esperar que una modulación más frecuente tenga resultados duraderos», argumentó Andrés Molero Chamizo.

Aunque pueda asustar la idea de utilizar corriente eléctrica en el cerebro, la terapia utilizada está lejos del electroshock o del tratamiento electroconvulsivo. La técnica utilizada se llama estimulación transcraneal de corriente continua y utiliza unos electrodos que generan una corriente eléctrica muy baja que no causa ningún daño. Las personas tratadas no notan dolor, salvo una sensación de calor en la piel.