La Casa de Andalucía critica los bulos difundidos sobre el crimen de Castro

Dos agentes de la Guardia Civil entran en el edificio del macabro hallazgo./FERNANDO GÓMEZ
Dos agentes de la Guardia Civil entran en el edificio del macabro hallazgo. / FERNANDO GÓMEZ

El colectivo critica que algunos medios de comunicación difundieran mentiras sobre el caso

EL CORREO

El macabro hallazgo de una cabeza dentro de una caja por parte de una mujer de Castro Urdiales ha hecho que la sociedad quede consternada. Días después la Guardia Civil confirmó que la cabeza pertenecía a Jesús Mari Baranda, un vizcaíno vecino de la localidad que se encontraba desaparecido desde el mes de febrero. El hombre, de 67 años y jubilado, llevaba al menos siete años unido sentimentalmente a una gaditana residente en la misma localidad cántabra. Se trataba de Carmen Merino, de 61 años y que fue detenida.

Ante estos hechos, la Casa de Andalucía en Castro, de donde es socia la arrestada, ha realizado un comunicado. Ascen Lodeiro, presidenta del colectivo ha escrito la siguiente carta:

«Hace una semana, el lunes día 30 de septiembre, saltó una noticia a los medios de comunicación que hizo temblar los cimientos de Castro Urdiales y de la Casa de Andalucía en este municipio.

Estamos todos consternados, horrorizados y con mucho dolor y estupefacción por lo sucedido. Una de las personas implicadas es socia de dicha asociación y, aunque hace casi dos años que no participa en el grupo de baile, seguía siendo socia.

Esta Casa, que es una asociación seria, sin ánimo de lucro, formada por más de 100 socios a los que les gusta cantar, bailar y difundir el folklore y la cultura andaluza en Castro y pueblos de alrededor cuando así lo han solicitado, colaborando también con asociaciones benéficas, no ha hecho ninguna declaración porque no tenemos nada que decir salvo lamentar, como todo el pueblo lo sucedido. (...) Algunos medios de comunicación, que no hacen buen periodismo, se aprovechan de estas noticias terribles para crear más morbo, estar en el candelero e incrementar ventas y oyentes, ajenos totalmente al dolor de todas las víctimas y personas involucradas.

Me parece indigno y terriblemente cruel que circulen bulos total y absolutamente falsos sin comprobar las fuentes y la veracidad de esos comentarios, como el bulo de las croquetas y el cocido que trajo la acusada a la Casa. ¿A qué clase de persona se le ocurre difundir y creer ese tipo de noticias macabras y truculentas más propias de una ficción terrorífica?; o lo del triángulo amoroso, totalmente falso. ¿Les parece que esa mujer que se encontró la cabeza, y que recuerdo que gracias a ella se ha podido descubrir el suceso, no tiene bastante con asumir y superar todo ese horror como para tener que escuchar estos comentarios terribles y dañinos, que no aportan nada de luz al caso que todavía está en secreto de sumario, pero sí hacen daño a personas que ya de por sí están sufriendo lo indecible?

Ya está bien de especulaciones macabras. Dejen en paz a Jesús, el pobre fallecido. Se merece respeto y consideración, al igual que su familia y la de la acusada, que tienen también mucho que superar, y la casa de Andalucía que acoge a toda persona que gusta de participar en los eventos que se hacen para divulgar el folklore andaluz y que aman la alegría y en definitiva la vida.

Desde aquí quiero mandar nuestro cariño y apoyo a las familias involucradas y dar las gracias a todas las personas que nos han mandado su apoyo y su afecto. Condeno con toda la fuerza y sentimiento a la gente que se dedica a crear falsos testimonios y arrastrar al escarnio a personas que están sufriendo ya demasiado. Dejemos trabajar a los medios policiales, que son los que están investigando el suceso y, cuando se levante el secreto de sumario, dirán lo que de verdad ha sucedido. Hasta entonces, pido respeto, prudencia, silencio y apoyo a la gente que está sufriendo por esta triste y horrible situación».