Bodegas de Rioja Alavesa se llamará 'Bodegas de Euskadi' para abrir la puerta a todo el txakoli vasco

Un tractor circula por un viñedo de Rioja Alavesa durante la vendimia./Blanca Castillo
Un tractor circula por un viñedo de Rioja Alavesa durante la vendimia. / Blanca Castillo

La asociación, que impulsó una denominación ajena a Rioja, aprueba el cambio como una «evolución natural» de su ámbito

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

Nuevos movimientos en el sector vitivinícola alavés. El colectivo de 110 bodegas de Rioja Alavesa agrupadas bajo las siglas de ABRA cambia de nombre y ahora pasa a llamarse ABE (Asociación de Bodegas de Euskadi), lo que le permitirá extender su ámbito de actuación no solo a la comarca del sur del territorio, sino al conjunto de la comunidad vasca donde, al margen del Rioja, prácticamente solo se produce txakoli. La decisión, que este martes fue recibida con amplias dosis de sorpresa en el sector, se tomó el lunes por la tarde mediante una votación en la asamblea del órgano. Sus portavoces eludieron este martes desvelar cuál fue la participación y el resultado concreto de la votación. Solo apuntaron a este periódico que hubo quórum suficiente para someter el asunto -que venía expresamente marcado en el orden del día- a la valoración de los presentes.

No es el primer paso polémico que da ABRA, que cuenta con un asiento en el Consejo Regulador del Rioja, que reúne a 32 vocales. Hace tres años puso en marcha la maquinaria administrativa para solicitar una nueva denominación de origen ajena a Rioja para los vinos alaveses, que llamó Viñedos de Álava. Este proceso se encuentra en suspenso después de alcanzar en el seno del Consejo un compromiso de diferenciación para los vinos de zona, municipio y parcela, el gran caballo de batalla para el sector alavés. Retomar esta iniciativa de ruptura, ampliamente contestada desde la comunidad vecina y matizada desde las instituciones vascas -que apuestan por la diferenciación, pero sin abandonar la Denominación Rioja, la más antigua de España- nunca, sin embargo, se ha descartado del todo.

El paso dado el lunes por la principal marca que agrupa al vino alavés consiste, según sus promotores, en un «cambio en el ámbito de actuación» con el que se pretende abrir la puerta a la incorporación a la entidad de las bodegas de txakoli, que ahora producen bajo tres denominaciones diferentes: Álava, Bizkaia y Getaria. Es una «evolución natural» de una asociación, apuntaron en una nota, que comenzó su andadura en 1990 y que treinta años después considera que «la unión nos hace más fuertes». El hecho de perder el nombre de la comarca no significa renunciar a la identificación con Rioja Alavesa «sino ampliarla». ABE, aseguran en un comunicado, seguirá con su labor de «defensa y salvaguarda» de los intereses de sus bodegas, incidiendo en la «representatividad, promoción, generación de proyectos estratégicos y sectoriales, asesoramiento y formación». Y de manera clara plantea «ampliar servicios a cuantas bodegas de Euskadi deseen inscribirse y participar de las ventajas del asociacionismo», en un momento en el que el colectivo está a punto de poner en marcha su centro logístico en un pabellón de 3.000 metros en Arasur.

'Viñedos de Álava' en espera

Rioja Alavesa y el sector vitivinícola «ganará más peso e identidad» y ABE persigue también que sus bodegas tengan un mayor reconocimiento en Euskadi y España y que crezca su proyección internacional para que puedan aumentar el consumo y la venta de vinos. En este intento, portavoces de la antigua ABRA no descartan retomar este año la reivindicación de una denominación propia, toda vez que concluye el plazo de dos años de «suspensión» de la ruptura acordado tras el pacto de agosto de 2017 para una mayor diferenciación de los vinos.