Barbie mantiene el tipo a los 60 años

A la izquierda, una Barbie con la indumentaria del primer modelo (1959). En el círculo, Ruth Handler, cofundadora de Mattel y 'madre' de la muñeca. /AP
A la izquierda, una Barbie con la indumentaria del primer modelo (1959). En el círculo, Ruth Handler, cofundadora de Mattel y 'madre' de la muñeca. / AP

Mattel quiere convertirla en una 'influencer' en internet. «Habla sobre temas clave», explica Nathan Baynard, director de marketing

ISABEL URRUTIA CABRERA

Es una figura que se mantiene congelada en el tiempo. Un icono de mediados del siglo XX (saltó al mercado en marzo de 1959) que lucía hechuras de chica 'pin-up', con cintura de avispa, piernas kilométricas y busto prominente. Al principio se la presentaba tanto rubia como morena, con mirada lánguida y aura de jovencita despreocupada y triunfadora. Medía apenas 28 centímetros y nadie sospechaba que llegaría a tener una sombra tan alargada. Han pasado 60 años y da la impresión de que Barbie quiere seguir dando guerra.

Se calcula que desde entonces se han vendido más de 1.000 millones de ejemplares y, en la actualidad, se apuesta por su visibilidad en las redes sociales y en YouTube. El grupo Mattel está empeñado en convertirla en una 'influencer', «un personaje que habla de lo que pasa en su vida, sobre temas clave que ella piensa que son resonantes para las niñas de hoy», explica Nathan Baynard, director de marketing del negocio de la muñeca. Entre otras cosas, por ejemplo, se descubre que Barbie es natural de Wisconsin, pero vive en la localidad californiana de Malibú, «porque mis padres querían educarnos, a mí y a mi tres hermanas, cerca de la playa». Los progenitores se ganan la vida como escritores y Barbie se define como «amante de la vida sana, con pasión por el surf, la lectura y la ciencia». La interacción 'online' con la recreación virtual de Barbie es una estrategia que busca compensar la caída de ventas en los últimos cinco años. Un declive relativo ya que todavía se comercializan 58 millones de ejemplares en más de 150 países. Es una marca tan popular como Coca Cola o McDonald's.

Una de las razones del éxito radica en su poder de metamorfosis. Las hay de todas las razas y profesiones, con indumentarias muy detallistas (como el modelo con hiyab que rinde homenaje a la campeona americana de esgrima Ibtihaj Muhammad) que logran despertar la curiosidad de las niñas y también el fetichismo de los adultos. El Museo de Artes Decorativas de París no dudó en organizar una exposición en 2016 con más de 700 barbies. Más allá de su condición de juguete, es un personaje que marca una época.

Nació porque Ruth Handler, cofundadora de Mattel, deseaba una muñeca para su hija que no tuviera apariencia de bebé. No quería despertarle el instinto maternal, sino ofrecerle un modelo de mujer independiente y resolutiva. Encontró la inspiración en Alemania, donde tenía mucho tirón la muñeca Bild Lilli Doll, inspirada en la protagonista de una tira cómica. Se trataba de una figurita -la típica rubia explosiva- destinada a los adultos, pero las niñas y niños germanos también jugaban con ella. Descarada, independiente y adicta a los 'night clubs', nadie se imaginaba que Bild Lilli Doll acabaría reconvertida en una surfera de Malibú amante de la vida sana.