La baja de paternidad se equiparará a la de maternidad en Euskadi a partir de la segunda quincena de octubre

Unas embarazadas, en una clase preparto. /R. Gutierrez
Unas embarazadas, en una clase preparto. / R. Gutierrez

Serán 16 semanas en ambos casos y el Gobierno vasco asumirá las ocho que no cubre la Seguridad Social para los hombres

JOSÉ DOMÍNGUEZ

El Gobierno vasco aprobará en la segunda mitad de octubre el decreto que equipara los permisos de paternidad con los de maternidad. A partir de que el documento se publique en el Boletín Oficial del País Vasco, también los cónyuges no gestantes disfrutarán de 16 semanas de baja retribuida por el nacimiento de un hijo. Como a nivel nacional son solo ocho semanas las que están reconocidas legalmente, el Ejecutivo autónomo asumirá la diferencia que no cubre la Seguridad Social. Eso sí, los solicitantes tendrán que acogerse a una excedencia, según han informado responsables del Departamento de Empleo y Asuntos Sociales. Las mismas fuentes adelantaron que la previsión de gasto de esta decisión para este año se estima en 5,7 millones de euros, cantidad que se elevará a los 34 millones para todo el ejercicio de 2020.

Ya el 1 de abril la consejera Beatriz Artolazabal anunció que esta equiparación sería una realidad para este otoño después de que el Gobierno central aprobase un real decreto por el que amplió este año el permiso de paternidad a ocho semanas, periodo que será de 12 semanas el próximo y de 16 en 2021. Como el Ejecutivo autonómico ya tenía previsto aumentar las prestaciones por paternidad y la ampliación de esta en el Estado supone un importante ahorro sobre el presupuesto estimado en Euskadi , la responsable autonómica reconoció que podría adelantar sus planes y eliminar la exención que en un primer momento se hizo hacia los padres primerizos, quienes en principio quedaban fuera de las 16 semanas hasta el año 2022.

«Al frente de Europa»

La competencia para la adjudicación de las prestaciones de paternidad pertenece al Estado, que las financia a través de la Seguridad Social. Por eso, Euskadi debía buscar una fórmula diferente que permitiera la ampliación en los tres territorios vascos. La elegida fue la de la excedencia retribuida y voluntaria. Así, los padres disfrutarían de las semanas que les corresponden por ley y después podrán solicitar una excedencia hasta completar las 16, que correría a cargo de las arcas vascas. De este modo, el decreto vasco conseguirá equiparar de forma real los permisos parentales y ponerse así «al frente de las políticas de conciliación en Europa».

La medida, que también se aplicará a las familias monoparentales, llega poco después de que los permisos de paternidad se hayan igualado a los de maternidad para los 70.000 empleados de la Administración pública de Euskadi y alcancen en ambos casos las 18 semanas dirigidas al cuidado de sus hijos por parto, adopción, acogimiento o subrogación.