El Ayuntamiento de Andoain ve racismo en la polémica por el «lapsus» de su Baltasar

Baltasar junto a los otros dos reyes magos que desfilaron por las calles de Andoain. /Unanue
Baltasar junto a los otros dos reyes magos que desfilaron por las calles de Andoain. / Unanue

El consistorio ha publicado un comunicado en el que muestra su «apoyo y solidaridad» hacia la persona que encarnó a Baltasar en el desfile de la localidad

EL CORREO

El Ayuntamiento de Andoain ha mostrado su «preocupación» por «los prejuicios raciales y xenófobos» que, según destaca, «predominaron en muchos comentarios en las redes sociales y diversos medios de comunicación» contra el Baltasar de la cabalgata que reveló a los niños el gran secreto de la Navidad.

Este consistorio guipuzcoano ha hecho público un comunicado en el que manifiesta su «apoyo y solidaridad» al ciudadano africano que encarnó a Baltasar y que, tras el desfile, confesó que las palabras que dirigió a los niños desde el balcón del Ayuntamiento era fruto de un «malentendido» y que quiso decir que los padres «son los reyes de la casa, los que mandan».

El gobierno municipal, de EH Bildu, señala en su nota que fue «un lapsus» que se produjo «por no dominar una lengua» y expresa su preocupación «por la dimensión que ha adquirido la polémica», la cual «aumenta por el tono y la dirección de estas críticas».

«Nos producen una gran tristeza y nos preocupan enormemente los prejuicios raciales y xenófobos que han predominado en muchos comentarios de redes sociales y diversos medios de comunicación. Andoain es un pueblo diverso, que vive con naturalidad su diversidad y pluralidad, y así quiere seguir haciéndolo también en el futuro», enfatiza.

El consistorio agradece además la labor del colegio La Salle-Berrozpe, organizadora de la cabalgata, «por traer año tras año la magia de los Reyes» a las calles de la localidad. «Esperamos que en adelante sigan haciéndolo con la misma fuerza e ilusión». agrega.

Precisamente, los organizadores de la cabalgata explicaron que lo ocurrido no fue intencionado, se debió a un «lapsus lingüístico» que llegó en un momento desafortunado, con los niños y padres congregados a los pies del balcón

Cabe recordar que después de su metedura de pata, el Rey Mago quiso explicar sus palabras y disculparse. Parece que los nervios del momento traicionaron al protagonista, eligiendo las palabras equivocadas.