Más de 1,7 millones de personas al asalto de la base marciana de Nevada

Más de 1,7 millones de personas al asalto de la base marciana de Nevada

El grupo crece en Facebook, pero ¿qué se enconde en realidad en el ultrasecreto complejo de EE UU?

Luis Alfonso Gámez
LUIS ALFONSO GÁMEZ

Veamos a los extraterrestres». Es la idea con la que se convocó en Facebook el 27 de junio un asalto al Área 51. Y ya hay más de 1,7 millones de personas que se han apuntado a invadir la base militar del sur de Nevada. Han quedado a las tres de la mañana del 20 de septiembre en el Centro Alien del Área 51, un restaurante de carretera del valle de Amargosa que, además de servir hamburguesas, perritos calientes y patatas fritas, explota comercialmente la mitología alienígena surgida alrededor de las instalaciones del salar del lago Groom. Allí prepararán el asalto. «Coordinaremos nuestra entrada. Si corremos como Naruto (un personaje del anime que corre con el tronco echado hacia delante y los brazos hacia atrás), podremos movernos más rápidos que sus balas», dicen en la web. Obviamente, no es previsible que asistan todos los apuntados en Facebook, pero, aunque solo unos cientos respondan a la llamada, se puede montar una gorda.

«Como veterano de las Fuerzas Armadas y del Área 51, la noticia de este evento de locos me deja desconcertado», ha escrito Thornton Barnes en la web de Fox News. A este exoficial de inteligencia en Corea que participó en la base en proyectos ultrasecretos de la CIA, le preocupa lo que puede pasar si una multitud se adentra en el Área 51 sin el equipo adecuado para sobrevivir en el desierto e ignorando que linda al oeste con el Sitio de Pruebas de Nevada, escenario entre 1951 y 1992 de 928 ensayos nucleares, 828 de ellos subterráneos. Los invasores, advierte, serán detectados «por todo tipo de sensores y cámaras», y habrá numerosos efectivos militares esperándoles.

Barnes afirma que, «además de defensores muy entrenados y motivados, los participantes pueden esperar unidades K-9 (caninas), helicópteros y vehículos terrestres armados. Probablemente, nada complacerá más a los entrenadores y aprendices de Seguridad Nacional que poner a prueba sus habilidades frente a una banda de guerreros de videojuegos que intenta penetrar en una de las instalaciones militares más seguras del mundo». La Fuerza Aérea ha indicado, por su parte, que «cualquier intento de acceder ilegalmente a la zona es altamente desaconsejable» y ha añadido que allí prueban aviones de combate. Ante las advertencias de los militares, el promotor de 'Asaltemos el Área 51: no pueden detenernos a todos' ha reaccionado diciendo que es una broma. «Pensé que sería una idea graciosa para la página de memes», ha declarado el joven Matty Roberts, quien lanzó la convocatoria tras escuchar por la radio a Robert Lazar, un supuesto extrabajador del complejo de Nevada. Sin embargo, el revuelo que se ha montado ha podido con él. «He llegado a pensar que el FBI iba a aparecer en mi casa y eso me ha puesto los pelos de punta».

Ruta 375. Un coche circula al anochecer por la CarreteraExtraterrestre, que discurre por el límite este del Área 51. Arriba, turistas en los límites de la base ante un aviso que prohíbe el paso a la zona militarizada.
Ruta 375. Un coche circula al anochecer por la CarreteraExtraterrestre, que discurre por el límite este del Área 51. Arriba, turistas en los límites de la base ante un aviso que prohíbe el paso a la zona militarizada. / ZUMA/AP

Platillos estrellados

Lazar es una celebridad de la ufología más chiflada desde que en noviembre de 1989 saltó a la palestra diciendo que en el Área 51 había visto platillos volantes, fotos e informes de autopsias a extraterrestres, y participado en proyectos de ingeniería inversa a partir de tecnología alienígena. Desde ese momento, algunos ufólogos abrazaron la idea de que Estados Unidos oculta en esa base de Nevada naves de otros mundos y de que inventos como el transistor tienen su origen en el análisis de restos del platillo volante supuestamente estrellado en Roswell (Nuevo México ) en 1947.

Y todo eso a pesar de que, aunque Lazar se presenta como físico, no hay constancia de que lo sea -dice haber estudiado en los prestigiosos Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) e Instituto de Tecnología de California, pero en esos centros no tienen registros de su paso por las aulas- y tampoco ha presentado ninguna prueba de lo que afirma sobre las instalaciones de Nevada. Como dice Thornton Barnes, «los guerreros de Facebook que creen que van a encontrar extraterrestres en el Área 51 resultan ridículos: no hay ninguna base para lo que piensan. No tienen pistola humeante». Lo que no significa, no obstante, que no haya secretos ocultos en un complejo cuya existencia fue hasta los años 80 desconocida para el mundo.

Con una extensión de unos 1.500 kilómetros cuadrados -Guipúzcoa, la provincia española más pequeña, tiene 1.997-, el Área 51 forma parte del llamado Campo de Pruebas y Entrenamiento de Nevada, de casi 12.000 kilómetros cuadrados. La CIA y la Fuerza Aérea necesitaban en los años 50 una base para sus aviones espía y construyeron con ese fin el complejo del salar del lago Groom. De sus pistas han despegado desde entonces aparatos como el U-2, el A-12 OXCART, el SR-71 Blackbird y otros que desconocemos, y allí se han desarrollado y se desarrollan armas cuyo secreto Estados Unidos no va a permitir que una pandilla de chiflados ponga en peligro.

El secreto. Aviones espía A-12 de la CIA en la base secreta de Nevada en los años 60. Abajo, publicidad de un motel 'extraterrestre' y el Centro Alien del Área 51.
El secreto. Aviones espía A-12 de la CIA en la base secreta de Nevada en los años 60. Abajo, publicidad de un motel 'extraterrestre' y el Centro Alien del Área 51. / CIA/ E.C. / Efe

En cuanto despegó del Área 51 el primer U-2 el 4 de agosto de 1955, los avistamientos de platillos volantes -entonces en auge- se multiplicaron. «Las pruebas de alta altitud del U-2 pronto tuvieron un inesperado efecto colateral: un enorme aumento en los informes de objetos volantes no identificados (ovnis). A mediados de la década de 1950, la mayoría de los aviones comerciales volaban a altitudes de entre 3.000 y 6.000 metros y las aeronaves militares, como el B-47 y el B-57, operaban por debajo de los 12.000 metros. En consecuencia, una vez que el U-2 comenzó a volar a altitudes superiores a los 18.000 metros, los controladores aéreos empezaron a recibir un número creciente de informes de ovnis», explican los historiadores militares Gregory Pedlow y Donald Welzenbach en 'The Central Intelligence Agency and overhead reconnaissance' (La Agencia Central de Inteligencia y el reconocimiento aéreo, 2016), que antes que libro fue un estudio hecho para la CIA en 1992 (se desclasificó en 2013).

Durante décadas, la Fuerza Aérea y la CIA utilizaron la creencia popular en los ovnis para encubrir sus operaciones de espionaje. Pero en los años 80, con la resurrección y reinvención del olvidado caso de Roswell -que en realidad lo había causado la caída de un globo secreto para detectar las ondas sonoras de las primeras pruebas nucleares soviéticas- y patrañas como las de Robert Lazar, la Casa Blanca vio cómo el Área 51, que tanto empeño habían puesto en ocultar al mundo, se convertía en un imán para los fanáticos de los ovnis. Y las revistas dedicadas a lo paranormal se llenaron de reportajes protagonizados por individuos que decían haber visto en el complejo de Nevada restos de naves y de seres de otros mundos, cuando no que allí se habían celebrado reuniones secretas entre representantes del Gobierno de Estados Unidos y de los visitantes alienígenas, en las que los primeros había dado permiso a los segundos para experimentar con humanos.

Thornton Barnes | Veterano del Área 51
«Los guerreros de Facebook que creen que van a encontrar extraterrestres en el Área 51 resultan ridículos»
Matty Roberts | Promotor del asalto
«He llegado a pensar que el FBI iba a aparecer en mi casa y eso me ha puesto los pelos de punta»
Alienígenas

Televisión y cine

'Expediente X' en la tele e 'Independence Day' en el cine dieron a conocer al mundo en la década de los noventa la existencia del Área 51, un complejo en el que años después arrancaba la, por ahora, última película de Indiana Jones.

Arrestados a punta de pistola

Un equipo de la BBC fue detenido en octubre de 2012 cuando intentaba colarse en la base para rodar un documental 'conspiranoico'. Los tuvieron tres horas en el suelo boca abajo hasta que el FBI comprobó sus credenciales.

2000

Ese año, unas fotos de satélite nos enseñaron el corazón del Área 51, con sus pistas de aterrizaje y hangares. «Reconocemos tener ahí un centro de operaciones, pero el trabajo es materia clasificada», declaró un portavoz de la Fuerza Aérea.

3

millones de españoles vieron el 3 de septiembre de 1995 en Antena 3 el documental británico 'Alienígenas de Roswell', centrado en la supuesta autopsia de un extraterrestre. El montaje era tan burdo que solo engañaba a quien quería ser engañado.