El arzobispo de Tarragona renuncia al cargo un día después de justificar los abusos a menores

Imposición de Jaume Pujol Balcells en 2004 como arzobispo de Tarragona. /Efe
Imposición de Jaume Pujol Balcells en 2004 como arzobispo de Tarragona. / Efe

El arzobispado amanece con pintadas que acusan a la iglesia de complicidad con los agresores

CRISTIAN REINOBarcelona

El arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, ha presentado este jueves su renuncia al cargo. En un comunicado, el arzobispado ha argumentado que Pujol cesa de su puesto al frente de la Iglesia en Tarragona por motivos de edad, ya que este viernes cumple 75 años. «Siguiendo el procedimiento establecido por el Código de Derecho Canónico, un obispo diocesano al cumplir los 75 años de edad es rogado que presente la renuncia de su cargo al Sumo Pontífice, el cual, después de sopesar todas las circunstancias, proveerá», según afirma el comunicado del arzobispado.

Pero se da la circunstancia de que este miércoles, Pujol provocó una fuerte polémica después de que justificara abusos sexuales practicados por curas de su diócesis, a los que dio su apoyo. Jaume Pujol, que no es la primera vez que se ve en el ojo del huracán por sus palabras, restó gravedad a unos hechos que a su juicio no deben comportar la expulsión de los presuntos autores. «Han podido tener sus errores o faltas, pero no son tan graves como para decir que deben ser secularizados», afirmó.

Pujol respaldó a los párrocos de Arbeca (Lleida) y Constantí (Tarragona), apartados de sus funciones, después de que trascendiera que el Vaticano les investiga por presuntos abusos cometidos entre 2015 y 2016. «Si una persona está obsesionada con el sexo y lo va buscando es algo, pero hay personas que tienen este mal momento en la vida que los lleva a hacer algo que después quizá se arrepentirán toda la vida», remató. Horas después rectificó, pero la polémica cayó a plomo en la sociedad catalana, que ve cómo casi a diario se hace público un nuevo caso de abusos a menores en el seno de la iglesia o de la escuela.

El mismo día en que Pujol cesaba como arzobispo, la sede del arzobispado de Tarragona ha amanecido con pintadas acusando a la iglesia de ser cómplice de los casos de pederastia. «Vuestro mal momento, nuestro sufrimiento. Cómplices», rezaban las pintadas. Hace unos años, en 2012, Pujol fue denunciado por homófobo (denuncia que fue archivada), al cargar contra los homosexuales al afirmar que su «comportamiento no es adecuado ni para ellos ni para la sociedad».

Más información:

Temas

Papa