EE UU anuncia que enviará astronautas a la Luna en cinco años

Buzz Aldrin en la Luna, el 21 de julio de 1969./NASA
Buzz Aldrin en la Luna, el 21 de julio de 1969. / NASA

Mike Pence dice que la vuelta será «permanente» y como paso previo a la conquista de Marte. «Reto aceptado. Ahora vamos a trabajar», ha respondido el jefe de la NASA

Luis Alfonso Gámez
LUIS ALFONSO GÁMEZ

Bilbao. Si ya fue osado John F. Kennedy cuando el 12 de septiembre de 1962, tras las humillaciones que habían supuesto para Estados Unidos el lanzamiento del 'Sputnik' y el vuelo de Yuri Gagarin, prometió que antes de que acabara la década pondría a un ser humano en la Luna y lo traería de vuelta sano y salvo, Donald Trump, por boca de su vicepresidente Mike Pence, ha ido más allá. «La política de esta Administración es que EE UU vuelva a enviar astronautas estadounidenses a la Luna dentro de los próximos cinco años», anunció Pence el martes -la madrugada de ayer en España- en Huntsville (Alabama), en un discurso ante el Consejo Nacional del Espacio.

«Estados Unidos fue la primera nación en alcanzar la Luna en el siglo XX y también seremos la primera en volver a llevar astronautas a la Luna en el siglo XXI», dijo el vicepresidente. «El siguiente paso de gigante» -añadió en alusión a la frase de Neil Armstrong al dar el primer paso en el Mar de la Tranquilidad el 21 de julio de 1969- será regresar al satélite «para establecer una presencia permanente en la Luna y prepararse para poner astronautas estadounidenses en Marte». «Reto aceptado. Ahora vamos a trabajar», le respondió inmediatamente en Twitter el administrador general de la NASA, Jim Bridenstine.

Los planes de la NASA eran, hasta ayer, volver a la Luna a finales de la próxima década en un proyecto conjunto con la Agencia Espacial Europea (ESA), que se encarga de la construcción del módulo de servicio de la Orión, la nueva nave para misiones tripuladas. Desde la retirada de servicio de los transbordadores espaciales en julio de 2011, EE UU carece de una nave capaz de llevar astronautas al espacio y depende de los cohetes rusos Soyuz para los vuelos a la Estación Espacial Internacional (ISS). La primera misión, no tripulada, de la nueva nave de la NASA y la ESA estaba prevista inicialmente para el próximo año y la primera con astronautas para junio de 2022.

Incógnitas

La conquista de la Luna exigió en los años 60 una inversión equivalente a 180.000 millones de dólares actuales y trabajaron en el proyecto 35.000 personas en la NASA y otras 400.000 en empresas contratadas. Aunque Pence dijo el martes que el primer ser humano que vuelva a la Luna será un estadounidense y presentó la iniciativa como una empresa nacional, hace tiempo que las principales agencias espaciales, incluida la NASA, hablan del regreso al satélite y de la posterior conquista de Marte como proyectos multinacionales, al estilo de la ISS.

Ahora habrá que ver si la NASA modifica el calendario de los vuelos de prueba de la nueva nave y, lo que es más importante, en qué se plasma, económicamente hablando, la apuesta de la Administración de Trump. De esto último dependerá en última instancia que el anuncio de Pence se convierta o no en papel mojado, como ocurrió con el de 2004 de George W. Bush de que volvería a haber humanos en la Luna antes de 2020. Barack Obama canceló el proyecto y, hasta ayer, la NASA y la ESA habían fijado el regreso al satélite para finales de la década próxima y el asalto a Marte hacia 2040.