El 70% de los edificios que tienen más de 50 años en Euskadi siguen sin pasar la inspección obligatoria

Bloques de viviendas en Bilbao./EL CORREO
Bloques de viviendas en Bilbao. / EL CORREO

El nuevo decreto regulador de la inspección técnica en construcciones residenciales, que entra en vigor mañana, rebaja las exigencias en viviendas unifamiliares y caseríos

JOSÉ DOMÍNGUEZ

Mañana entra en vigor el nuevo decreto que actualiza la normativa que regula la inspección técnica de edificios (ITE) en Euskadi con un gran reto por delante: conseguir que los propietarios asuman la obligatoriedad de cumplir con este requisito que busca garantizar las condiciones de habitabilidad y la seguridad para los viandantes. Porque de momento el departamento de Vivienda del Gobierno vasco está muy lejos de conseguir su objetivo. De las 73.429 viviendas con más de 50 años, sólo el 29% cuentan ya con la correspondiente certificación. Para facilitar la realización de este informe, el Ejecutivo autonómico ha flexibilizado las condiciones al rebajar las exigencias en el caso de las viviendas unifamiliares y los caseríos.

«Queda un largo camino por recorrer», ha reconocido el consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda en la presentación pública del nuevo decreto. Iñaki Arriola ha achacado a la «dejadez» de los propietarios esta falta de interés por ponerse al día en las «necesarias» garantías de conservación de sus inmuebles «para ellos y para terceras personas». Esta falta de respuesta es más preocupante en Álava, donde tres de cada cuatro edificios con medio siglo de vida siguen sin contar con la ITE, que solo tienen el 27% de los guipuzcoanos y el 31% de los vizcaínos.

El responsable autonómico, en cualquier caso, se ha mostrado optimista y confía en que la entrada en vigor del nuevo decreto regulador impulse «de forma exponencial» las inspecciones. Entre otras cosas, porque «clarifica y flexibiliza las exigencias» a las comunidades de vecinos afectadas, lo que su juicio, «dificultaba» animarles a dar este paso. Así, además de remarcar que la ITE es obligatoria y que, en cuanto un edificio cumple 50 años «la comunidad tiene un plazo en un año para hacer el estudio sobre su estado de conservación», concreta aquellas construcciones que quedarían exentas de hacerlo. «Con las 31.600 viviendas unifamiliares que ya superan esa antigüedad en Euskadi había dudas que ahora deben quedar despejadas», ha subrayado. Así, Arriola ha especificado que, «todas aquellas que tengan al menos una fachada que de a una vía pública tienen que hacerla sí o sí porque no sólo está en peligro la integridad física de sus ocupantes sino también de terceras personas que pasan por allí». El resto, «será una decisión del Ayuntamiento, que es quien tiene competencias en materia urbanística; los responsables municipales deberán decidir si esos edificios deben pasar la ITE o no».

Dentro de estos bloques unifamiliares recibe una mención especial en el decreto regulador la situación de 5.100 caseríos. En estos casos, «no se considerarán de uso predominantemente residencial, y por tanto obligados a pasar la ITE, aquellos edificios que, además de vivienda, tengan otros usos intensivos, agrarios o o agropecuarios, que tienen otros controles al estar obligados a figurar en el registro industrial o de explotaciones agrarias o ganaderas», ha especificado el consejero.

Respecto a posibles sanciones a los que siguen sin realizar la inspección, Iñaki Arriola ha reconocido que el decreto de la ITE no contempla esta posibilidad tras insistir en que la competencia en materia urbanística es municipal. «Corresponde por tanto a los ayuntamientos adoptar medidas en este sentido», ha asegurado. En cualquier caso, ha recordado que su departamento tiene un amplio programa de ayudas a la rehabilitación y que no concederá ninguna a aquellas comunidades «que no nos presentan el correspondiente informe que certifica que han superado la inspección técnica».

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