«Un San Prudencio 'meón' sería estupendo para el viñedo»

Mariasun brinda por unas buenas fiestas en el balcón del Ayuntamiento de Samaniego./i. aizpuru
Mariasun brinda por unas buenas fiestas en el balcón del Ayuntamiento de Samaniego. / i. aizpuru

La pregonera no quiere aguar las fiestas a nadie «aunque si llueve los viticultores lo vamos a agradecer. Pero que ni granice ni hiele como en 2017»

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

Una noche como la de hoy, pero hace dos años, el termómetro se desplomó coincidiendo con la madrugada de San Prudencio. Las temperaturas bajaron un buen puñado de grados en el territorio. Y bien que lo notaron, y lo sufrieron, los viticultores de Rioja Alavesa y del Valle de Ayala. La fiesta quedó empañada por una helada que «en nuestra comarca» en líneas generales «nos hizo perder casi la mitad de la cosecha», recuerda Mariasun Sáenz de Samaniego (Samaniego, 1975), que ahora implora por un San Prudencio 'meón'. «Pero que se quede ahí, solo en lluvia, que no granice ni tampoco hiele como en 2017».

Ella es la presidenta de la Ruta del Vino de Rioja Alavesa -y gerente de la bodega familiar Ostatu en su pueblo-, que hace unos días se encargó de leer el pregón de las fiestas y reivindicar un mayor protagonismo de la zona rural.

- En la víspera del patrón de Álava, ¿por quién brindamos?

- Pues por todos en general, por quienes somos de esta tierra o vivimos en ella, por poder seguir disfrutando de un territorio maravilloso con nuestra familia, nuestros amigos y poder hacerlo con salud, que es lo más importante.

- Alza la copa de vino, de Rioja Alavesa por supuesto, y piensa en...

- En que esta comarca tiene futuro, como dije el otro día en el pregón del Teatro Principal, pero lo tenemos que seguir construyendo día a día entre todos. No nos podemos limitar a esperar a que vengan a comprar nuestros vinos, que sí que son maravillosos, por supuesto, pero tenemos que hacer más cosas.

- El enoturismo y el marketing son elementos cada vez más esenciales en el negocio de las bodegas. Es algo en lo que inciden bastante desde la Ruta del Vino. ¿Hay una evolución en positivo?

- Tenemos que seguir trabajando y aprendiendo, formándonos en esos nuevos ámbitos, conociendo nuevos mercados y potenciales clientes. Hemos de buscar lo mejor para Rioja Alavesa.

- Hablemos de la fiesta. ¿Qué recuerdos tiene de su niñez en estos días de San Prudencio y Estíbaliz?

- Unos recuerdos muy bonitos. Aunque la celebración tiene lugar principalmente en las campas de Armentia y el Santuario de Estíbaliz, el significado de esta fiesta para el conjunto de Álava es especial. Aquí -en la comarca vitivinícola- estas fechas siempre han estado vinculadas a la gastronomía. Recuerdo que se hacían degustaciones de caracoles, principalmente, cada familia preparaba su plato especial, había una especie de concurso y acompañábamos la comida con vinos de maceración carbónica. A veces también se iba a comer a las bodegas, otros años subíamos a Vitoria... Era una fiesta de las de guardar.

Pasear por las campas

- ¿Ahora también lo es? ¿Puede disfrutar a pesar de tener más obligaciones personales y profesionales?

- Vivo la fiesta de otra manera, por supuesto, pero también intento disfrutarla. A veces tenemos visitas a la bodega, en otras ocasiones intentamos ir a Vitoria porque nos gusta pasear por las campas de Armentia.

- ¿Es la tradición que ha habido en su casa y que ahora intenta transmitir a sus hijos, para que no se pierda?

- Puede ser, sí. Yo pertenezco a una familia grande, somos seis hermanos, y recuerdo algún año haber subido a Vitoria todos en furgoneta, quedarnos allí a merendar en las campas alguna tortilla que llevaba mi madre, también venían mis tíos o mis abuelos. El día de San Prudencio siempre ha sido bonito.

- ¿Y la noche? También habrá salido de fiesta hasta bien entrada la madrugada, ¿no?

- Me ha gustado salir, por supuesto, yo creo que como a todo el mundo. Igual de joven sí que aprovechaba más la noche pero ahora me gusta vivir más la celebración por el día. Creo que da más de sí y también tenemos otras obligaciones.

«Recuerdo de niña haber ido con mis padres y mis hermanos todos en furgoneta y pasar el díade fiesta en Armentia»

- ¿Y la Retreta?

- También he estado muchas veces. Íbamos a Vitoria la víspera de San Prudencio, aprovechábamos para salir de fiesta por la noche y al día siguiente, a las campas.

- ¡Una buena alavesa, vamos! Y ejerciendo como tal, durante el pregón también reivindicó el protagonismo para el resto del territorio, más allá de Vitoria.

- Intenté trasladar la voz de la zona rural, en este caso de nuestra comarca sobre todo. Siempre que se habla de Rioja Alavesa se hace en positivo, como una comarca de oportunidades, de futuro, y así es. Pero también hay muchas necesidades a pesar de que económicamente es un territorio pujante. La población no crece como nos gustaría, el mundo rural está muy en segundo plano con respecto al urbano.

- Dijo, incluso, delante de las principales autoridades que el mundo rural está dejando de ser presente y puede dejar de ser en un futuro.

- Tenemos necesidades, más que las ciudades, y nos gustaría que los pueblos fueran lugares de oportunidades para la gente joven, que venga aquí a vivir, a trabajar.

- Sonó a un clamor en defensa de la Álava rural, como el protagonizado días antes en Madrid por miles de vecinos de las provincias más despobladas de España.

- Tampoco quiero descargar todo el peso sobre las administraciones públicas porque también las personas que vivimos en el mundo rural tenemos que ser generadores de oportunidades y de actividad. Las instituciones pueden tener la responsabilidad de trabajar por un equilibrio territorial pero nosotros, los vecinos de estos pueblos, hemos de emprender negocios para aumentar el atractivo y ofrecer mejores servicios a quienes nos visiten.

- Queda claro su mensaje. Le cambio de tercio. ¿Es más de caracoles o de perretxikos?

- Mi problema es que me gusta todo, así que las dos cosas. Empezaría con un revuelto de perretxikos y seguiría con unos caracoles estupendos con esa salsita tan rica de tomate, choricito.

- ¿Es 'cocinillas', le gusta preparar esos platos, o en cambio va a mesa puesta?

-Sí que me gusta cocinar pero tengo la gran suerte de tener una madre que guisa de maravilla, le encanta hacer estas recetas y ella se encarga de todo.

- No faltará el buen vino en su casa para acompañar los perretxikos, los caracoles o lo que surja. ¿Qué tres nos recomienda?

- Voy a proponer tres de bodegas con importante presencia femenina -aparecen en la ficha de la izquierda-. Un vino de Loli Casado de Lapuebla de Labarca, otro tinto de Bodegas García de Olano de Páganos donde Nagore Etxeberriarteun es una persona importante aunque no esté implicada en la producción y un blanco de nuestra casa -Bodegas Ostatu-.

- Le proponía un brindis al comienzo de la entrevista. Para finalizar, ¿un ruego a San Prudencio?

- Este año vamos a pedir que sea 'meón', sería estupendo para el viñedo. Pero que se quede ahí y no suceda como en 2017 cuando una helada nos destrozó la mitad de la cosecha. Si llueve, no solo ese día -no quiere aguar las fiestas a nadie, quiere dejar claro- sino en abril, los viticultores lo vamos a agradecer. Llevamos una temporada muy seca. Y esperemos que no haga mucho frío porque si hiela...

Tres vinos para tres momentos

Con los caracoles,
'3 de Olano'. Un vino tinto con cuerpo, propone Mariasun Sáenz de Samaniego, «algo madurito e incluso especiado» porque «seguro que va bien con esa salsa de tomate y chorizo que acompaña a los caracoles». Ella elige 3 de Olano de Bodegas García de Olano de Páganos.
Con los perretxikos,
'Lore'. Mariasun se decanta por un blanco de su bodega, un Lore de Ostatu de 2015 fermentado en barrica. Cree que tiene «cuerpo, estructura y equilibrio» para maridar con el revuelto de la seta de primavera y el huevo típico en estas fechas.
Por un buen brindis,
'Jaun de Alzate'. Con un tinto de maceración carbónica, en este caso de Bodegas Loli Casado de Lapuebla. «También es una firma familiar, como la nuestra, y ese vino puede acompañar un pintxo o tomarlo solo», dice Samaniego.