Cómo detectar un infarto para salvar vidas

Saber leer los síntomas de un ataque es vital para aumentar las posibilidades de supervivencia y limitar daños

R. CASTELLANOSMadrid
Reaccionar de inmediato a la primera señal de un ataque cardíaco incrementa las posibilidades de salvar la vida y limita el daño que sufrirá el corazón./
Reaccionar de inmediato a la primera señal de un ataque cardíaco incrementa las posibilidades de salvar la vida y limita el daño que sufrirá el corazón.

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en los países occidentales según la OMS, y una de las más frecuentes es el síndrome coronario agudo (SCA), que comprende el infarto agudo de miocardio y la angina inestable. En la mayoría de pacientes que sufren un episodio de SCA la causa es la aterosclerosis, en la que se depositan placas compuestas de diversas sustancias (grasas, colesterol, calcio y otras sustancias que se encuentran en la sangre) dentro de las arterias.

Reaccionar de inmediato a la primera señal de un ataque cardíaco incrementa las posibilidades de salvar la vida y limita el daño que sufrirá el corazón, por lo que es fundamental conocer sus síntomas. Habitualmente consisten en dolor en la zona del esternón que no se modifica con los movimientos ni con la respiración, bastante intenso y que a veces se irradia hacia la mandíbula, cuello, espalda, brazo izquierdo, y en ocasiones también al derecho. Se puede asociar a sudor frío y mareo. Otras veces se manifiesta con dolor en la parte alta del abdomen, dificultad para respirar, ganas de vomitar y pérdida de conocimiento.

En la mayoría de ocasiones no se presentan todos los síntomas, sino una combinación variable de algunos de ellos y además su prevalencia no es igual en ambos géneros. Las mujeres suelen experimentar menos dolor torácico y en ellas es más frecuente la disnea (sensación de falta de aire), náuseas, vómitos y síntomas de indigestión. En el caso de la angina de pecho inestable los síntomas son iguales a los del infarto, aunque generalmente de menor duración e intensidad. También debe ser tratada como una emergencia, ya que hay un elevado riesgo de producirse un infarto, una arritmia grave o muerte súbita.

Tratamientos

El tratamiento, que actúa mejor cuando se inicia inmediatamente después de que se presenten los síntomas y que habitualmente se utiliza en los pacientes con esta enfermedad coronaria, puede ser de tres tipos: tratamiento farmacológico, angioplastia coronaria y tratamiento quirúrgico. «Se han logrado grandes progresos en el abordaje de esta enfermedad y actualmente por fin disponemos de opciones terapéuticas que pueden reducir el elevado riesgo de mortalidad cardiovascular, que aún provoca que un 15% de estos enfermos fallezca en los doce meses siguientes a sufrir el episodio de SCA», explica la doctora Inés Margalet, Directora del Departamento Médico y de Registros de AstraZeneca España.

Es fundamental actuar con rapidez e iniciar el diagnóstico y tratamiento del SCA lo antes posible para minimizar el impacto, ya que en España uno de cada seis pacientes con SCA muere durante el primer año tras su primer evento cardiovascular. La prioridad para estos pacientes no es sólo eliminar los trombos presentes en la sangre (émbolos circulantes), sino prevenir su formación y los consiguientes acontecimientos cardiovasculares, como el ictus, angina de pecho o infarto de miocardio.

Con un tratamiento y seguimiento médico adecuados, la vida de los pacientes que hayan sufrido un SCA no tiene por qué variar sustancialmente, introduciendo cambios en sus hábitos de vida para prevenir futuras complicaciones. Para contribuir a su recuperación, AstraZeneca ha editado materiales que incluyen una guía de autocontrol, consejos sobre alimentación y ejercicio o información sobre el SCA, que además de estar a disposición de los profesionales sanitarios para sus pacientes, también pueden encontrarse en www.nosconectalasalud.com