Zapatero negoció un órgano conjunto entre Euskadi y Navarra con ETA en 2007

'Josu Ternera', poco antes de ser detenido, abrió los contactos entre ETA y el Gobierno de Zapatero./E.C.
'Josu Ternera', poco antes de ser detenido, abrió los contactos entre ETA y el Gobierno de Zapatero. / E.C.

Las actas de las reuniones con la banda, que ya eran conocidas, vuelven a primer plano al levantar la Audiencia Nacional el secreto de sumario del caso

DAVID GUADILLA

Cinco meses después de que ETA colocase en diciembre de 2006 una bomba en la terminal T4 de Barajas que acabó con la vida de dos personas y voló la tregua decretada solo unos meses antes, delegaciones del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y la banda terrorista se reunieron en Ginebra para intentar reactivar el alto el fuego. Las negociaciones acabaron sin ningún tipo de acuerdo. Trece años después, la Audiencia Nacional ha levantado el secreto de sumario sobre aquellas conversaciones. Una de las partes más interesantes son las actas que se escribieron de aquellas citas y que recuerdan cómo el futuro de Navarra estuvo sobre la mesa: cuando el Ejecutivo socialista puso sobre la mesa la creación de un órgano conjunto entre Euskadi y la comunidad foral. Los documentos ya eran conocidos desde hace años, pero llegan justo cuando el futuro de Navarra vuelve a entrar de lleno en la política española.

Los contactos se produjeron entre el 18 y el 21 de mayo de 2007. Se formaron dos mesas. Una más política y otra 'técnica'. Batasuna, ETA, el PSOE y el Gobierno estuvieron representados por dos personas cada uno. También había dos miembros del Sinn Fein, otros dos del Gobierno irlandés y uno del noruego como mediadores, según las actas a las que ha tenido acceso EL CORREO.

La banda terrorista había exigido un «Estatuto de autonomía para las cuatro provincias»

Durante tres días, las reuniones fueron constantes. Los representantes del Ejecutivo subrayaron que era necesario que la banda fijase otro alto el fuego, que lo máximo que se podía hacer era flexibilizar la política penitenciaria mediante acercamientos y se llegaron a plantear «indultos al final del proceso». La respuesta de ETA fue clara. «Lo dicho por el Gobierno no es proceso de paz, es declaración de guerra».

La banda, además, tampoco aceptó los gestos políticos a los que estaba dispuesto a llegar el Gobierno. «En la reunión política se ha propuesto un Estatuto de autonomía para las cuatro provincias -Euskadi y Navarra- con derecho a decidir». La idea fue rechazada por el PSOE. Batasuna propuso que los socialistas reconociesen «el derecho de autodeterminación y un referéndum para que se decida un Estatuto a cuatro», la reforma de la Constitución y derogar la Ley de Partidos. «El PSOE dice que no y pone en la mesa el acuerdo de Loyola».

«Una traición»

Ese documento se había negociado meses antes, en el otoño de 2006, en el santuario guipuzcoano en una mesa en la que había representantes del PSE, PNV y Batasuna. Fue un último intento para salvar una tregua pactada entre 'Josu Ternera' y Jesús Eguiguren y que los políticos eran conscientes que ya había embarrancado.

Aquel acuerdo apostaba por la creación de un «órgano institucional común» para Euskadi y Navarra con «atribuciones ejecutivas». La idea era que esta entidad no sustituyese a los respectivos parlamentos, pero sí serviría para marcar un camino de colaboración. Siempre fue entendido por el PP y UPN como una «traición» de los socialistas a Navarra. Sin embargo, la izquierda abertzale no lo consideró entonces suficiente. Tampoco lo hizo la banda terrorista en mayo de 2007. A la oferta de recuperar los papeles de Loyola, la banda respondió: «Se ha llegado a un punto de ruptura del proceso de negociación al no haber acuerdo político». El 5 de junio, ETA rompió de forma oficial la tregua y aquel órgano quedó en el olvido. Hasta que Navarra ha vuelto a convertirse en arma política.