Las víctimas no ponen reparos al traslado de dos reclusos a Basauri

Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite./I. Onandia
Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite. / I. Onandia

Tanto la AVT como Covite asumen que, pese a no gustarles, este movimiento «se ajusta a la legalidad» y evitan arremeter contra el Ejecutivo central

Koldo Domínguez
KOLDO DOMÍNGUEZ

Tanto el ministro del Interior como el delegado del Gobierno en Euskadi han repetido en varias ocasiones que todo cambio que introduzcan en la política penitenciaria se adoptará teniendo en mente, «lo primero», a las víctimas del terrorismo. Por eso ayer era importante conocer la opinión de las principales asociaciones sobre el primer «gesto» realizado por el Ejecutivo en materia de reclusos: trasladar desde Asturias a la cárcel de Basauri a dos reclusos de ETA -Olga Sanz y Javier Moreno- arrepentidos y que este año han accedido al tercer grado penitenciario tras haber cumplido tres cuartas partes de su condena y haber renegado de la violencia. Y los principales colectivos dieron su visto bueno a esta decisión. O al menos, no se opusieron públicamente.

En las últimas semanas, representantes del Gobierno central han asumido el compromiso de mantener un contacto continuo con las víctimas para consultarles, informarles y explicarles cualquier giro en su planteamiento con los reclusos y evitar así que se sientan «humilladas». La noticia hecha pública ayer no cogió por sorpresa a las asociaciones, que sabían que un recluso desvinculado de la banda -desconocían su nombre- había accedido en julio al tercer grado. Tanto la AVT como Covite coincidieron en afirmar que el traslado de centro penitenciario de los dos presos «se ajusta a la ley» vigente, por lo que evitaron criticar al Gobierno y mantuvieron un perfil bajo y comedido a la hora de valorar la información. «No la consideramos un acercamiento. Si tienen todo cumplido, les queda muy poco de condena, han pedido perdón y van a colaborar con la Justicia, no es que nos guste, pero no nos oponemos», aseguró la presidenta de la AVT, Maite Araluce. «Está dentro de la ley, y ante eso nos tenemos que callar», asumió en una entrevista en Onda Vasca.

Araluce sí matizó que los «acercamientos de presos en general» no son del agrado de las víctimas, que a partir de ahora estarán vigilantes por si futuros movimientos en la política penitenciaria «no se ajustan a la ley». «Si eso ocurre, por supuesto que nos movilizaremos y el Gobierno nos tendrá enfrente», anunció.

«El PP era el primero que tenía pactado con el PNV los acercamientos de presos» Consuelo Ordóñez

También desde Covite admitieron que el traslado de Olga Sanz y Javier Moreno es «totalmente ajustado a derecho» y, por lo tanto, «no tienen nada que decir». «Jamás hemos criticado un acercamiento si (los reclusos) cumplen con los requisitos establecidos», apuntó su presidenta, Consuelo Ordóñez, quien sí tuvo duras palabras con el PP, partido con el que durante la etapa de Mariano Rajoy mantuvo ciertas discrepancias. Señaló que los populares «eran los primeros que tenían pactados con el PNV los acercamientos y transferencias de prisiones». Y recordó que Olga Sanz logró el tercer grado durante el Gobierno de Rajoy. «Ahora, si quiere hacer política de oposición, que la haga», lanzó.

La única voz un tanto crítica dentro de las asociaciones con el traslado de los dos presos desvinculados de ETA fue la del consejero de la AVT Miguel Folguera, quien afirmó que ese movimiento es una «cortina de humo» para futuras «cesiones».

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