Víctimas de un infarto agradecidos con sus salvadores

Vuelven a sonreir después de rozar la muerte. Pueden abrazarse porque nada más sufrir el infarto, tenían a alguien cerca que sabía qué hacer. Manuel primero llamó al 112, estas son las imágenes tras el infarto. Se tiró al suelo y comenzó las maniobras de reanimación. Masaje cardiaco en el  punto exacto. Un bombero fuera de servicio alertó a las emergencias, también sabía cómo actuar. La atención en los primeros instantes aumenta en un 60 por ciento las probabilidades de superar la parada. No sólo se salvan vidas sino que se reducen secuelas tras el infarto.