Los vecinos y turistas de Gandía, preocupados por el avance del fuego

Deborah abrió las ventanas de su casa y se encontró con un paisaje aterrador. La Guardia Civil la desalojó y ha pasado la noche en un pabellón de Gandía habilitado por el Ayuntamiento, durmiendo en sacos junto a Carmen, desalojada también anoche junto a su familia. Marcus y Francesco decidieron abandonarlo todo antes de que los evacuaran. Un aviso de evacuación que también recibieron los vecinos de Pinet. En total 2.500 vecinos y turistas desalojados que han pasado la noche en hoteles, albergues y viviendas de familiares. Mientras se ponían a salvo, una veintena de casas eran pasto de las llamas. Con la luz del día se veía la devastación causada por el incendio: casas carbonizadas, reducidas a cenizas, sin que nada ni nadie lograra evitar el desastre.-Redacción-