Los vascos se decantan por acuerdos entre PNV, PSE y Podemos en el Parlamento

Los vascos se decantan por acuerdos entre PNV, PSE y Podemos en el Parlamento

Las pensiones se convierten en la primera preocupación de los ciudadanos por delante del paro, según el Deustobarómetro

Lorena Gil
LORENA GILBilbao

Los vascos se decantan por los acuerdos entre PNV, PSE y Elkarrekin Podemos para alcanzar una mayoría en el Parlamento vasco. El 23% de los ciudadanos optaría por esta ecuación, mientras que un 19% preferiría que los jeltzales sumaran fuerzas con EH Bildu. A nivel estatal y con la vista puesta en el pleno de investidura de julio, la mayoría de los ciudadanos –entre tres y cuatro de cada diez– defiende la conformación de un pacto entre PSOE, Podemos, PNV y las formaciones regionalistas (incluida UPN). Solo los votantes de la izquierda abertzale defienden la inclusión en dicho acuerdo de las formaciones independentistas catalanas y vascas.

Estos son los datos que se desprenden el último Deustobarómetro. El estudio sociológico que elabora la Universidad de Deusto, dado a conocer esta mañana, analiza la situación política en Euskadi y las preferencias sobre el modelo territorial. En pleno debate sobre el nuevo estatus, un 35% de los entrevistados se decanta por aumentar el nivel de autonomía –tres puntos por debajo que en 2018–, el 28% por mantener el estatus actual y solo un 16% apuesta por un Estado independiente. Casi la mitad de los vascos vería con buenos ojos que se celebrara un referéndum sobre la independencia de Euskadi, aunque la mayoría votaría en contra. Seis de cada diez ciudadanos preferirían participar en consultas relacionadas con problemas cotidianos de su municipio y con la economía.

Con la resaca de las últimas dos citas con las urnas, el Deustobarómetro se detiene a analizar el bajo impacto de las campañas –la mayoría ha votado «sin ilusión a la opción menos mala»– y en la imagen que en Euskadi se tiene de las diferentes formaciones políticas. Los datos del estudio son el espejo de los resultados que arrojaron las elecciones. Así, casi un 34% de los ciudadanos reconoce que el miedo a la ultraderecha motivó su voto en las generales, mientras que en las municipales y europeas pesaron más cuestiones como el desarrollo económico, la reducción de las desigualdades y la protección del autogobierno. Siete de cada diez vascos declara su rechazo –incluso defendería cordones sanitarios– a Vox, casi seis de cada diez al PP y un 54% a Ciudadanos. El cuarto puesto en esta lista lo ocupa EH Bildu (26,9%). Casi la mitad de los encuestados considera que «el nacionalismo español es peligroso para la convivencia en Euskadi» y solo un 22% opina lo mismo sobre el nacionalismo vasco. La mayoría de los consultados se siente más cercano a la posición del PNV sobre la relación entre Euskadi y España. En cuestiones como la inmigración los vascos se identifica más con la postura de Elkarrekin Podemos.

Las inquietudes de los ciudadanos vuelven a situarse en la esfera económica, si bien la mitad de los encuestados cree que la situación en general en Euskadi es buena. Las pensiones, con las protestas de los lunes, se han convertido en la principal preocupación de los vascos, superando al paro y el mercado laboral. El 52% tiene pocas expectativas de encontrar trabajo en los próximos seis meses. La delincuencia e inseguridad ciudadana se disparan hasta situarse en el cuarto lugar. El transporte público y la atención sanitaria son las dos políticas públicas mejor valoradas. En la cola estarían la Administración de Justicia, Vivienda y las Pensiones.

Un año después de la disolución de ETA, un 85% de los ciudadanos considera que en ningún caso se puede justificar la violencia para alcanzar fines políticos, la mitad se siente libre para explicar públicamente sus opiniones políticas y tan solo tres de cada diez cree que mantener en Euskadi a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado obstaculiza la paz y la normalización política