Urkullu pide «ensanchar los consensos ya alcanzados» para pactar el nuevo Estatuto

Urkullu pide «ensanchar los consensos ya alcanzados» para pactar el nuevo Estatuto

El lehendakari reclama al Estado que reconozca «la realidad nacional» de Euskadi

DAVID GUADILLA

El lehendakari defenderá en el pleno de política general que se celebrará el próximo jueves en el Parlamento la necesidad de «ensanchar los consensos ya alcanzados» en la negociación abierta para reformar el Estatuto. Iñigo Urkullu también aprovechará su intervención en lo que supone el arranque del curso político tras el parón estival para exigir al Estado que asuma «su pluralidad interna», acepte su «diversidad territorial» y reconozca «la realidad nacional de Euskadi».

La sesión de la próxima semana será el primer examen parlamentario al que se someterá el lehendakari desde el pasado mes de junio. Llega en un momento crucial en lo que se refiere a la reforma del autogobierno. Los grupos han designado ya a los expertos que intentarán redactar un texto articulado después de que el PNV y EH Bildu acordasen unas bases con un claro componente soberanista. El contenido de ese documento ha generado un profundo malestar en el resto de partidos, incluido el PSE.

Los socialistas confiaban en que las apelaciones de las últimas semanas del propio Urkullu y de Andoni Ortuzar para que el acuerdo con EH Bildu no se convierta en un «dogma de fe» surtiesen efecto. Y, sobre todo, certificasen el giro posibilista del PNV. Un viraje que se sigue esperando pero que no acaba de llegar, como se comprobó este mismo miércoles en la última reunión de la ponencia.

Aun así, Urkullu tiene previsto profundizar en ese mismo mensaje durante su intervención del jueves. Como es habitual, Lehendakaritza ha remitido al Parlamento vasco las líneas generales de su discurso, en las que la reforma del autogobierno tendrá un lugar destacado. Según Urkullu, «lo importante es que el tiempo del diálogo y el acuerdo sigue abierto, y la búsqueda de la concordia no ha hecho más que empezar». Y, a su juicio, esa «concordia» se alcanza «desde la convergencia, ensanchando los consensos ya alcanzados» y la «lealtad» hacia los «pactos formalizados en el pasado». Y ahí aparece el Estatuto de 1979.

Porque, para el lehendakari, el Estado tiene que hacer una relectura de su realidad. Urkullu volverá a denunciar que la actual carta autonómica no se ha cumplido y que hay una «deuda» que se tiene «pendiente» con la sociedad vasca al no haberse realizado la transferencia completa de todas las competencias fijadas en ese Estatuto.

Pero irá aún más lejos. Porque también subrayará que «los poderes del Estado pueden aportar mucho a esta nueva fase, abordando su propio modelo territorial real». «Pueden y deben asumir su pluralidad interna; aceptar su diversidad territorial, de la que emergen voluntades sociales mayoritarias claramente diferenciadas; reconocer la realidad nacional de Euskadi y nuestro modelo de Comunidad singular; reconocer nuestra capacidad para formular propuestas propias de autogobierno, internamente negociadas y consensuadas», añadirá el jefe del Ejecutivo autónomo, quien apelará al Gobierno de Pedro Sánchez para encarar «de una forma distinta y constructiva, la crisis del modelo de Estado, asumiendo su propia realidad plurinacional».

En este sentido, Urkullu considera que el autogobierno vasco tiene un «valor histórico de referencia y cuenta con grandes potencialidades», y que, «sobre esta base, nos corresponde crecer». «El objetivo de las normas básicas de convivencia es su permanencia en el tiempo y un acuerdo mayoritario garantiza su futuro, mientras un consenso más amplio lo refuerza», afirma Urkullu. Y, por ello, «la clave es ensanchar el consenso» y lograr que el «nuevo Estatus» nazca «con la ambición de responder a las necesidades de toda una nueva generación».

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