Urkullu defiende el acercamiento de los presos y les pide que den «pasos»

El lehendakari Iñigo Urkullu en una imagen de archivo./
El lehendakari Iñigo Urkullu en una imagen de archivo.

Asegura que «la defensa del alejamiento es ajena a la legalidad y al principio humanitario que debe fundamentar la política penitenciaria»

EL CORREO

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha emplazado a los partidos políticos a sacar el debate del acercamiento de los presos de ETA «de la pugna partidaria y demagógica, y llevarlo al terreno de los principios, de la legalidad y del consenso». También ha reclamado a los presos de ETA que den «pasos, con la mirada puesta en el cumplimiento de la condena y de la Ley, para su deseable resocialización».

En un post colgado en su Facebook, Urkullu ha considerado que «la defensa del alejamiento de personas presas es ajena a la legalidad y al principio humanitario que debe fundamentar la política penitenciaria».

En este sentido, el dirigente del PNV ha advertido de que «la pena que deba cumplir una persona condenada por un delito, la establece el juez en la sentencia». «Ninguna sentencia establece, como parte del castigo, que el preso deba cumplir su condena lejos de su entorno social o familiar», ha aseverado.

Por ello, ha afirmado que «normalizar y defender el alejamiento en el cumplimiento de la condena es defender un castigo añadido y arbitrario que no está contemplado en el marco normativo». «La defensa del alejamiento es ajena a la legalidad. El articulo 12.1 de la Ley Orgánica General Penitenciaria establece exactamente lo contrario», ha insistido.

El lehendakari ha destacado que «la ubicación de las personas presas será fijada por la Administración penitenciaria y, en todo caso, se procurará 'evitar el desarraigo social de los penados'». «La Constitución establece que el fin de la pena es la reeducación y resocialización de los penados. El objetivo de evitar el desarraigo social de los penados es, precisamente, favorecer su reinserción», ha asegurado.

«Castigo a las familias»

Por ello, considera que «la defensa del alejamiento, además de ser ajena a la legalidad, es contraria al más básico sentido de humanidad». «Con el alejamiento, no se castiga a las personas presas, sino que se 'dificulta-castiga' a padres, madres, abuelos, abuelas, hijos, hijas, hermanos y hermanas que no han cometido ningún delito y que tienen derecho a visitar a su familiar preso en unas condiciones razonables desde un punto de vista humanitario», ha indicado.

Iñigo Urkullu ha concluido con la defensa del «marco normativo, la legalidad, el principio de humanidad y la consolidación de la convivencia» como «bases en que se asienta la posición del Gobierno Vasco en materia de política penitenciaria».

 

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