«Es una traición, el primer pago al independentismo», critica el PP

UPN advierte de que lo sucedido en la Cámara foral «marca un antes y un después» y tendrá «consecuencias» en el Congreso

D. GUADILLA

El acuerdo alcanzado por los socialistas y Geroa Bai para dar la presidencia del Parlamento navarro a Unai Hualde fue criticado con dureza por el PP y UPN. Si los populares lo vieron como un «primer pago al independentismo» y «una traición», la formación regionalista aseguró que su candidato, Iñaki Iriarte, había sido derrotado tras un pacto «entre el PSN y EH Bildu», que «marca un antes y un después» y que tendrá sus «consecuencias» cuando se produzca la investidura de Pedro Sánchez. «No podemos dar el apoyo a un presidente que es capaz de pactar con los amigos de 'Josu Ternera'. No lo hemos hecho nunca. Nos parece inmoral y no lo vamos a hacer en el futuro», advirtió el presidente de UPN y cabeza de lista de Navarra Suma, Javier Esparza.

La hipótesis de que los dos diputados regionalistas apoyasen la investidura de Sánchez a cambio de que los socialistas navarros facilitasen que UPN presidiese el Parlamento y el Gobierno foral había ganado terreno después de que el regionalista Enrique Maya se hiciese el sábado con la Alcaldía de Pamplona. Pero lo sucedido este miércoles entierra esa vía.

En un tono muy duro, Esparza acusó al PSN de haber «cedido al chantaje» de tener que aceptar la presencia de EH Bildu en la Mesa del Parlamento y se preguntó si los de María Chivite «van a pasar esa línea inmoral de terminar pactando un gobierno» con la coalición soberanista. «Con los amigos de los asesinos no se puede pactar, no se pueden recibir las abstenciones. Creo que con aquellos que hacen homenajes a los asesinos cuando salen de la cárcel hay que marcar una línea clara», señaló Esparza, quien subrayó que lo sucedido este miércoles «y lo que pueda ocurrir» en las próximas semanas durante la investidura de Chivite «va a contar sin ningún tipo de dudas con la bendición de Sánchez».

«Con los amigos de los asesinos no se puede pactar, no se pueden recibir las abstenciones»

Con la misma contundencia se expresaron Pablo Casado y el PP. El presidente de los populares consideró lo ocurrido «una burda maniobra que consuma la traición de los socialistas a la comunidad foral». A través de su cuenta oficial en Twitter, la formación conservadora recalcó que Sánchez está «vendiendo España a trozos para conseguir los votos necesarios» para su investidura. «Cada vez que pregunten por qué los populares no se abstienen para que Sánchez sea presidente hay que recordar esto también», afirmó el secretario general del PP, Teodoro García Egea. Las críticas llegaron también desde el PP de Navarra.