El secesionismo busca hoy en Madrid una exhibición de fuerza en pleno juicio

Torra participa en una manifestación convocada por la ANC y Òmnium en Barcelona el pasado mayo./AFP
Torra participa en una manifestación convocada por la ANC y Òmnium en Barcelona el pasado mayo. / AFP

Torra, Torrent y Mas encabezan la mayor manifestación celebrada hasta la fecha por el soberanismo en la capital de España

CRISTIAN REINO

Si algo le gusta al independentismo de base es ponerse retos. Se propuso unir Cataluña de norte a sur con una cadena humana (2013) y cientos de miles de personas secundaron la movilización. Se marcó como objetivo celebrar una gran manifestación en Bruselas (2017) y acudieron 45.000 personas. Hoy vuelve a ponerse a prueba con una marcha por el centro de Madrid para protestar contra el juicio, reclamar la libertad de los presos y reivindicar el derecho de autodeterminación.

Desde el independentismo anticiparon ya ayer que hoy se vivirá una «jornada histórica», porque por primera vez el secesionismo traslada toda su capacidad de movilización a la capital de España, donde ahora se está librando la batalla final del 'procés' en el Tribunal Supremo con el juicio a los doce líderes secesionistas.

El objetivo de los organizadores –ANCy Òmnium Cultural– es superar las 45.000 personas que el pasado 10 de febrero llenaron la plaza de Colón en la movilización convocada por el PP, Ciudadanos y Vox. El secesionismo se propone llenar el paseo del Prado de arriba a abajo, entre Atocha y Cibeles. Quiere demostrar hoy que, pese a que buena parte de sus líderes han reconocido que el proceso secesionista fue más o menos un farol y aunque los líderes hayan sido tachados de irresponsables y acusados de no haber dicho toda la verdad, la base sigue apretando para que la llama del proceso se mantenga encendida.

Con el lema 'La autodeterminación no es delito. Democracia es decidir', la manifestación contará con la asistencia de buena parte de los actuales dirigentes soberanistas. Empezando por el presidente de la Generalitat, Quim Torra;la mitad de los miembros de su Ejecutivo, el presidente de la Cámara catalana, Roger Torrent; y representantes de todos las formaciones soberanistas. Se prepara un desembarco sin precedentes en la capital de España: 500 autobuses, quince trenes AVE completos, así como vehículos particulares, que aseguran la asistencia de decenas de miles de personas.

Los organizadores quieren superar las 45.000 personas que reunieron PP, Cs y Vox en Colón

Últimos pinchazos

En sus últimas citas, el movimiento secesionista ha registrado una de cal y otra de arena. Volvió a recuperar su capacidad de movilización en la manifestación celebrada hace un mes en Barcelona contra el juicio, a la que acudieron unas 200.000 personas. La cifra estaba lejos de las de las grandes citas del 11-S, pero supuso un cambio de tendencia respecto a las últimas convocatorias, en las que la ANC y Òmnium habían pinchado. En cambio, la huelga general del pasado 21 de febrero fue más bien un fracaso en lo que al objetivo de paralizar Cataluña se refiere, si bien se celebraron manifestaciones multitudinarias. La cita de hoy supone un termómetro de cómo de movilizado está el mundo soberanista de cara a la triple cita electoral de abril y mayo.

El Gobierno evita actuar por los lazos amarillos

El Gobierno de Pedro Sánchez no se plantea por ahora tomar medidas coercitivas que obliguen a Quim Torra a obedecer la orden de retirar los lazos amarillos, esteladas y pancartas independentistas de las fachadas de los edificios pertenecientes a la Administración autonómica. Cree que el presidente de la Generalitat debería acatar la resolución de la Junta Electoral Central, pero no va a intervenir ante la Fiscalía para que actúe, a diferencia de lo que hicieron ayer el PP y Ciudadanos, que denunciaron ante el Ministerio Público la actitud pasiva del presidente catalán.