Sánchez niega a Iglesias una coalición y le propone que sugiera independientes

Pablo Iglesias (i) y Pedro Sánchez. / Andrea Comas (Reuters)

El presidente en funciones esgrime las diferencias sobre Cataluña como principal escollo para un Ejecutivo conjunto de PSOE y UP

PAULA DE LAS HERAS y ANDER AZPIROZMadrid

Pedro Sánchez puso fecha este jueves por fin a su próximo encuentro con Pablo Iglesias para tratar de acabar con la moviola infinita en que se ha convertido su diálogo público sobre la investidura. Será el próximo martes a las 12:00 horas en el Congreso. El PSOE asegura oficialmente que hay «bases sólidas para llegar a un acuerdo». Esgrime que, en los diez meses transcurridos desde la moción a las elecciones, ambos fueron capaces de desarrollar una agenda social. En privado, sin embargo, muchos dirigentes de la formación confiesan su pesimismo. Y el propio jefe del Ejecutivo en funciones lanzó este jueves un jarro de agua fría sobre las aspiraciones de Unidas Podemos que dificultaría el acuerdo.

Sánchez dejó claro, en una entrevista en Telecinco, que no contempla ni remótamente un Gobierno de coalición entre su partido y el de Iglesias, algo que la formación de izquierdas considera en estos momentos condición indispensable para dar su apoyo a la investidura. «Ellos tienen una forma de abordar la crisis catalana que nada tiene que ver con la nuestra. Hay discrepancias de fondo», justificó para añadir: «¿Qué podemos hacer conjuntamente? Muchas cosas, pero no necesitamos dos Gobiernos es uno; necesitamos un Gobierno con un mensaje coherente».

El presidente argumentó, siguiendo ese planteamiento, que su deseo es formar un Ejecutivo que ponga en marcha medidas progresistas, para lo que requiere la colaboración de Podemos, pero que al mismo tiempo «no dependa del secesionismo». Así explicó su exigencia de una abstención gratuita, sin negociación previa de ningún tipo, al líder del PP, Pablo Casado -al que también ha citado el martes a las 17:00 horas- y a Albert Rivera -que se niega a volver a hablar con él de la investidura- . «Lo que no se puede hacer es bloquear», adujo.

Los populares replican que lo que se les pide es tanto como aceptar un Gobierno de coalición sin tener nada que decir sobre asuntos sustenciales e insisten en que si Sánchez no quiere que su investidura descanse en el secesionismo basta con no aceptar en Navarra la abstención de Bildu y permitir gobernar a Navarra Suma (la coalición de UPN, PP y Cs). A cambio, los foralistas vascos facilitarían su reelección como presidente en la Cámara baja. El número tres del PP, Javier Maroto, advirtió además de que Podemos llega a aceptar el Gobierno de cooperación que plantea Sánchez, se desarrollarán políticas en las antípodas de las suyas.

«Reconocido prestigio»

De momento, que Iglesias vaya a ceder parece dificil. Sánchez reiteró en su comparecencia televisiva el ofrecimiento de que cargos de Unidas Podemos se incorporen a puestos de segundo nivel en la Administración; algo que el partido de izquierdas ve casi un insulto. Pero también puso sobre la mesa algo que los socialistas siempre han dicho en conversaciones extraoficiales y que hasta ahora no habían planteado abiertamente. «Si Unidas Podemos tiene personas independientes de reconocido prestigio que puedan aportar algo, no rechazaré esas sugerencias, las tendré muy en cuenta», dijo.

Iglesias ya ha dado a entender en más de una ocasión, sin embargo, que esa opción no le vale y que considera una falta de respeto hacia sus votantes que se niegue a su partido la entrada en el Ejecutivo. «No es bueno que alguien se obsesione con los cargos hasta el punto de decir: 'todos lo sillones para mí'», recriminó hoy al líder del PSOE. La portavoz de su partido, Irene Montero, advirtió además de que, entre las carteras que eventualmente pudiera obtener su partido, tendría que haber sí o sí una para su jefe de filas y argumentó que vetarlo sería tan ridículo como si su formación no aceptase a Sánchez como presidente del Gobierno. Su tesis es que Iglesias ejercería de garante de que no se agacha la cabeza frente a los «poderosos». «Todo el mundo sabe que si Pablo Iglesias está sentado en el Consejo de Ministros va a ser más fácil decir a las eléctricas que bajen la luz», adujo.

El líder podemista insistió también en que, en realidad, lo que busca Sánchez es un acuerdo con la derecha que le permita tener una «geometría variable», pero vaticinó que acabará convenciéndose de que eso no es posible y aceptará una coalición gubernamental como en la Comunidad Valenciana o Baleares.

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