El PSOE cierra la puerta por escrito al referéndum y aleja el apoyo de los secesionistas

Sánchez (I) habla con Torra. /EFE
Sánchez (I) habla con Torra. / EFE

Los socialistas abogan por renovar el Estado autonómico y reformar el modelo de financiación

CRISTIAN REINOBarcelona

El PSOE fijó este martes las líneas rojas en relación a Cataluña. En sus 370 propuestas para la formación de un gobierno progresista, Pedro Sánchez ofrece diálogo a la Generalitat. Pero sin salirse de la Constitución. Bajo el epígrafe «Estructura Territorial», el presidente del Gobierno se compromete a abordar el «conflicto de convivencia en Cataluña», según el documento, «impulsando el diálogo entre catalanes y también entre el Gobierno y la Generalitat, siempre dentro de la Constitución».

Sánchez cierra de esta manera la puerta de manera contundente y por escrito al referéndum, una reivindicación que no solo abanderan los independentistas, sino también los comunes, integrados en el grupo de Unidas Podemos. La propuesta programática de los socialistas asegura que en su modelo de «Estado integrador no tiene cabida un referéndum de autodeterminación que el Tribunal Constitucional ha considerado contrario a la Constitución y que, desde una perspectiva política, provoca la quiebra de la sociedad».

Para los independentistas no aporta «nada nuevo», según la portavoz del Ejecutivo catalán, Meritxell Budó. La novedad es que el rechazo al referéndum es explícito y por escrito, lo que aleja el apoyo de los secesionistas a una eventual investidura de Sánchez. En julio, en la segunda ronda, Esquerra se abstuvo, mientras que JxCat votó en contra. ERC, en cualquier caso, optó hoy por mantener un calculado silencio ante la oferta de Sánchez. JxCat habló de propuesta «inadmisible» y de «decepción total».

Financiación

Al margen de ofrecer diálogo, el PSOE se compromete a «aprobar un nuevo sistema de financiación de las comunidades autónomas», «clarificar el reparto competencial» y promover la «participación de las comunidades autónomas en las actuaciones y decisiones del Estado».

Pedro Sánchez y Quim Torra se reunieron hasta en dos ocasiones en la pasada legislatura, una en la Moncloa y otra en Barcelona. En este último encuentro incluso pactaron un texto, la 'Declaración de Pedralbes', que reconocía la «existencia de un conflicto sobre el futuro de Cataluña. Para el secesionismo, se trata de un «conflicto entre España y Cataluña», que exige una «solución política», según afirmó Budó. El Govern mantuvo la oferta de diálogo, desde la premisa de que se debe poder hablar de todo, incluida la autodeterminación. «Es un derecho y podemos ejercerlo», advirtió.