Sánchez ningunea a Podemos antes de iniciar la ronda de negociaciones para la investidura

Sánchez visita este jueves la zona afectada por el incendio en Gran Canaria. /Efe
Sánchez visita este jueves la zona afectada por el incendio en Gran Canaria. / Efe

El jefe del Ejecutivo retoma su agenda pública con una visita a la zona de Gran Canaria afectada por el incendio

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

«Le he enviado el documento por 'WhatsApp' y tras un cruce de comentarios me ha dicho que lo leería». Así describió el martes Pablo Iglesias su último contacto con el presidente del Gobierno a cuenta de la reciente oferta de Unidas Podemos para formar un Ejecutivo de coalición, una propuesta que los socialistas descartaron casi de inmediato.

Haya leído o no las 119 páginas que componen el documento, Pedro Sánchez retomó este jueves su actividad pública sin hacer la más mínima mención a quien hasta finales de julio era su socio preferente. «Ya habrá otro momento», se limitó a responder ante la insistencia de los periodistas que siguieron su visita a la zona de Gran Canaria afectada por el incendio que ha calcinado más de 10.000 hectáreas.

El líder socialista no tiene ninguna prisa por abordar esta parte de negociación y se ajusta al calendario que anunció a primeros de julio, y que señala el final de este mes o los primeros días de septiembre para retomar el contacto con Unidas Podemos. Este viernes presidirá el Consejo de Ministros y el domingo participará en calidad de invitado en la reunión que el G-7 -el grupo de los países más desarrollados del mundo- celebra en la localidad francesa de Biarritz. El jefe del Ejecutivo podría aprovechar su desplazamiento a la frontera con el país vecino para entrevistarse con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, y el líder del Partido Regionalista de Cantabria, Miguel Ángel Revilla. Solo después de estas reuniones, y una vez que el encuentro con Compromís ya se produjo el 5 de agosto, Sánchez descolgará el teléfono para hablar con Iglesias.

Impaciencia en Podemos

Mientras el líder socialista deja correr el tiempo, Unidas Podemos se impacienta. La coalición izquierdista ya tiene designado a su nuevo equipo negociador. Volverá a encabezarlo Pablo Echenique, aunque esta vez estará acompañado de representantes de todas las confluencias. Todo esta listo para sentarse de nuevo en la mesa, pero esa llamada, que se espera desde el 26 de julio, no llega. «Espero que, ahora que Pedro Sánchez ya ha vuelto de sus vacaciones, tenga la oportunidad de leer el documento un poco más en detalle y nos puedan dar una respuesta que esté más elaborada y menos en caliente que la que nos dieron el martes», reclamó este jueves en RNE la portavoz adjunta de la formación morada en la Cámara baja, Ione Belarra.

Cada día que pasa se extiende por Podemos el convencimiento de que Sánchez ya ha optado por el Gobierno monocolor o la repetición de las elecciones. Por eso, a lo largo de estos días de espera, la formación morada se ha esforzado en situar al líder del PSOE como el único responsable de que, en el peor de los casos, PP y Ciudadanos logren los escaños suficientes para gobernar con el apoyo de Vox. El panorama menos malo en caso de volver a las urnas, sostiene Iglesias, es que se repitan las actuales mayorías y el candidato socialista tenga que volver a tratar con Unidas Podemos para evitar las que podrían ser las terceras generales en tan solo un año.

Apoyo de las bases

La dirección de Podemos envió la noche del miércoles una carta a sus bases en la que destaca que no aceptará la posición socialista de «o como digo yo o elecciones». El apoyo de su militancia es la gran baza con la que cuenta Iglesias. De hecho, aún tiene el mandato que le dieron el 70% de los inscritos en la consulta que convocó antes de la investidura para aceptar solo una coalición.

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