Sáenz de Santamaría gana con holgura en Euskadi

Alfonso Alonso junto a Soraya Sáenz de Santamaría./
Alfonso Alonso junto a Soraya Sáenz de Santamaría.

La exvicepresidenta cosecha una holgada victoria con 312 votos de los militantes vascos, frente a los 124 de Casado y los 100 de Cospedal

O. BARRIUSO/ O. IGEA / A. CARAZOBilbao / Vitoria

La exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría se impuso con holgura en las primarias del PP celebradas en Euskadi, al ganar en los tres territorios vascos con un 55,32% de los votos según los datos provisionales facilitados ayer por fuentes de la formación popular. Los populares vascos se volcaron en la jornada electoral con una participación del 94,79% de los militantes inscritos para votar en la primera vuelta, un total de 595.

Los principales dirigentes del partido en Euskadi, salvo Javier Maroto que apoyaba a Pablo Casado, se habían posicionado públicamente a favor de la candidatura de Santamaría y los afiliados respondieron a la orientación de sus líderes. El presidente, Alfonso Alonso, su secretaria general, Amaya Fernández, y los presidentes de Álava y Gipuzkoa, Iñaki Oyarzabal y Borja Sémper, respaldaban abiertamente a Santamaría. La candidata cosechó 312 votos en Euskadi, frente a los 124 del exvicesecretario de Comunicación Pablo Casado (21,99%) y los 100 de Dolores de Cospedal (17,73%).

Mientras Santamaría arrasó en Álava, la secretaria general obtuvo prácticamente todos sus apoyos en Bizkaia, el único territorio cuya dirección, encabezada por Raquel González, había preferido guardar silencio y no posicionarse a favor de la ex 'número dos' de Rajoy. Casado aguantó fuerte en todos los territorios: fue segundo en Gipuzkoa y Álava y en Bizkaia tercero pero sin desplomarse ni mucho menos, algo que sí le sucedió a Cospedal en Álava, donde su respaldo fue prácticamente nulo.

La votación en Euskadi

312
militantes respaldaron a Sáenz de Santamaría, frente a los 124 de Casado y los 100 de Cospedal. García Margallo sumó 13 papeletas, García Hernández 7 y Cabanes ninguna.
Bizkaia
102 votos fueron para Santamaría (39%), Cospedal 87 (33%) y Casado 61 (23%).
Álava
Sáenz de Santamaría se llevó 162 (74%), Casado 45 (20%) y Cospedal 4 (1,8%).
Gipuzkoa
Santamaría logró 48 (59%), 18 Casado (22%) y 9 Cospedal (11%).

En el territorio donde Alonso y Oyarzábal tienen mayor ascendiente, el alavés, Santamaría cosechó 162 papeletas, casi las tres cuartas partes del censo, frente a los testimoniales 4 apoyos de Cospedal. El peso de Maroto se dejó sentir en los 45 votos a Casado, un 20,64% de los emitidos. En Bizkaia, también se impuso Santamaría con 102 respaldos (casi el 40%), aunque Cospedal le pisó los talones, casi seis puntos por detrás y con 87 votos. Casado, cuya candidatura ha tomado impulso de manera vertiginosa, obtuvo 61 votos. En Gipuzkoa, 48 militantes votaron a la exvicepresidenta (59,26%), 18 a Casado (22,22%) y 9 a Cospedal (11,11%).

Margallo quedó cuarto a mucha distancia, con 13 votos en Euskadi, y José Ramón García-Hernández cosechó 7. Hubo 4 votos enblanco y 4 nulos.

«Punto de inflexión»

Unos resultados que constataban lo que se había podido percibir a pie de calle en diferentes sedes del PP en Euskadi. Sáenz de Santamaría y Casado eran los grandes favoritos. Aunque las dudas eran muchas entre los militantes. Aunque todos coincidían en la necesidad de abrir un nuevo tiempo en el partido «desde ya» y afrontar un «punto de inflexión» que permita al PP «volver a gobernar España». Una nueva era en la que debe prevalecer «la renovación» evitando que la lucha interna para suceder a Rajoy deje rencillas. «Que gane el que sea, pero que cierre heridas», coincidieron en reclamar varios votantes.

La jornada fue maratoniana en las sedes vascas excepto en Ermua, oficina que a las siete de la tarde ya había echado la persiana registrando un empate a cuatro votos entre Santamaría, Casado y Cospedal. De puertas para afuera de las 21 sedes abiertas para las votaciones el runrún de las primarias pasó prácticamente inadvertido. Dentro era otra cosa. Hubo expectación, corrillos y «máxima transparencia». El ejemplo fue un alto cargo del partido en Bizkaia que llegó a pedir el DNI a su propia madre para permitirle depositar su papeleta en Bilbao. «Nos conocemos todos, pero hay que dar ejemplo», zanjaba Óscar en la entrada de la sede de la capital vizcaína. Tras él aparecía Javier Ygartua. «Soy de Casado, tiene la fuerza que necesita ahora el partido y no es un novato», defendía.

Casado y Santamaría -en ese orden- fueron los candidatos que más veces nombraron a pie de urna los militantes del PP vasco que accedieron a revelar el sentido de su voto. De hecho, ninguno de la quincena de afiliados que charlaron con EL CORREO nombró a ningún otro aspirante. De la exvicepresidenta del Gobierno se destacó que su amplia experiencia puede ser «la base del despegue», y del exvicesecretario de Comunicación «que ha puesto ideas nuevas sobre la mesa». «Soraya tiene el perfil más sólido, y renovar no debe ser acabar con todo lo que había», esgrimía el joven Jon Iturri en Getxo.

«Lo importante es que desde mañana todos rememos a una», confirmaba en Vitoria Pilar Eceolaza. Fue la primera militante 'rasa' en votar. Tras ella, el antiguo eurodiputado Marcelino Oreja. La última parada de la ruta fue ayer en la sede de Barakaldo. Y la pregunta obligatoria. Tras la votación, ¿qué? Fernando García considera que la decisión que adopten los afiliados «debe respetarse» en el congreso dentro de dos semanas. «Sería deseable, pero no creo que los dos aspirantes que queden unan sus fuerzas. Lo que sí espero es que los compromisarios no le den la vuelta a esto», reclamaba. «Si no, de qué sirven las primarias?».

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos