Rivera justifica su nuevo plantón porque el candidato socialista «no es el Rey»

Albert Rivera./AFP
Albert Rivera. / AFP

Afirma que no tiene de qué hablar con Sánchez porque sus modelos de país son «antagónicos»

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Albert Rivera rechaza que negarse a acudir a las llamadas del presidente del Gobierno sea una falta de respeto institucional. Lo sería, añadió, si desoyera una invitación de Felipe VI, pero Pedro Sánchez «no es el Rey», es el candidato a la investidura propuesto por el jefe del Estado. Como tal, prosiguió, negocia los apoyos para su reelección, y en esa tarea con Ciudadanos no tiene nada de qué hablar.

Este es el segundo plantón de Rivera al jefe del Ejecutivo con el argumento de que ya le ha dicho que su partido no va apoyar la investidura ni se va a abstener y, por tanto, no tiene razón de ser que vuelvan a reunirse para hablar de lo mismo y proseguir «el teatro». Cree que Sánchez, aunque conoce su posición, juega a ser «el jefe del Estado» con las citaciones porque, en el fondo, «no trabaja» para asegurarse apoyos en la investidura.

Pero es que, además, el líder de Ciudadanos señaló este martes que el suyo y el del PSOE son dos proyectos «antagónicos» de país, sin puntos de encuentro. Su modelo, dijo, es «inclusivo, abierto y liberal», mientras que el de los socialistas, a su entender, se basa en «el sectarismo, la prohibición, y las trincheras ideológicas», el pacto con los nacionalistas y populistas, y «la estigmatización» de los constitucionalistas.

Rivera apuntó que lo que tiene que hacer Sánchez, en vez de citar a los líderes políticos, como él o el popular Pablo Casado, es negociar «con sus socios» y «dejar de marear la perdiz». Tiene que cerrar un acuerdo con Unidas Podemos, los nacionalistas y los independentistas, «como han hecho en Navarra». Un pacto, subrayó, que es «una infamia, una vergüenza y una humillación» a las fuerzas constitucionalistas.

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