El PNV reprocha a los soberanistas catalanes que no hayan sabido «hacer política»

Aitor Esteban, hoy en la tribuna de oradores del Congreso/
Aitor Esteban, hoy en la tribuna de oradores del Congreso

Esteban, aplaudido por los socialistas, concluye que apoyar el Presupuesto supone abrazar el «diálogo» y rechazarlo apostar por la «imposición»

Olatz Barriuso
OLATZ BARRIUSO

Aitor Esteban se ha abonado hoy a la tesis del Gobierno Sánchez, la del discurso duro con la «alianza Casado-Rivera-Abascalista» pero también con los soberanistas catalanes por su incapacidad para «elevar la mirada» sobre lo coyuntural y «hacer política» en lugar de «enrocarse» en el rechazo a los Presupuestos Generales del Estado. «Alguno piensa, lo sé, que cuanto peor es mejor. Pero eso nunca es así. Y menos para la parte más pequeña y débil. Hay que hacer política», ha sentenciado el portavoz del PNV en su intervención en el debate de las enmiendas a la totalidad a las Cuentas de Pedro Sánchez.

La devolución con los votos de PP y Ciudadanos pero también con los de ERC y el PDeCAT, disgusta profundamente a Sabin Etxea tras intentar desde hace semanas convencer a los independentistas para que permitieran al menos la tramitación del proyecto y por lo tanto la continuidad de la legislatura durante unos meses. Desoídas sus advertencias, esta mañana ha llegado el turno de los reproches, en un discurso muy aplaudido no solo por el grupo de los nacionalistas vascos sino también por las bancadas del Gobierno y el PSOE. Tanto, que la ministra María Jesús Montero ha acabado agradeciendo al PNV su lealtad, su trabajo y su apuesta por el «diálogo» y poniéndole como ejemplo de «maestría» parlamentaria.

Antes de eso, Esteban había dejado claro que, aunque apoya la convocatoria de un referéndum en Cataluña y la puesta en libertad de los dirigentes del 1-O en situación de «injusta y vengativa» prisión provisional, también cree que se equivocan con su decisión de dejar caer a Sánchez, el camino «más cómodo» pero no el «más fiel con lo que se quiere defender». «No veo cuál es la ventaja para Cataluña de rechazar estos Presupuestos. Para Euskadi, para Cataluña y para la democracia, lo más adecuado es proseguir la discusión parlamentaria de las Cuentas e intentar, si cabe, propiciar su aprobación de manera que pueda agotarse la legislatura», ha acotado. Y por eso ha considerado que el resultado de la votación tiene mucho de «símbolo»: una «disyuntiva entre los que entendemos que el diálogo es la mejor manera de arreglar los conflictos y los que entienden que todo se puede hacer a golpe de imposición». Es decir, entre PSOE, Podemos y PNV, por un lado, y los bloques PP-C's y soberanista catalán, por otro. Toda una carga de profundidad a los neoconvergentes, partido 'hermano' del PNV con el que sigue en el aire una posible alianza europea, y a los republicanos de ERC.

El guerrero del antifaz

Irónico y mordaz – «vuelve el cómic, vuelve el guerrero del antifaz», dijo en alusión a los calificativos de Casado a Sánchez– Esteban ha desatado carcajadas al referirse al «posado» de Colón y se ha mostrado especialmente crítico con Ciudadanos, a quienes ha negado cualquier vocación de partido «de centro» y ha afeado por «imperdonable» que, perteneciendo a la familia demócrata-liberal europea, haya «compartido estrado» con Vox. «¿Se imagina a Verhofstadt o a su admirado Macron apoyando un texto conjunto con Salvini o Le Pen? Esa foto le va a perseguir siempre en Europa, señor Rivera», ha advertido, antes de acusar a populares y naranjas de «dividir a la sociedad». También ha sido crítico con la 'vieja guardia' socialista y ha recordado que en el congreso de Suresnes de 1974 Guerra y González reconocieron el derecho de autodeterminación.

Ortuzar, contrario a un «superdomingo»

El presidente del EBB del PNV, Andoni Ortuzar, ha afirmado que «sería malo para la democracia que hubiera cinco urnas distintas» el 26 de mayo, y ha apostado por que las generales se convoquen para la fecha «más alejada posible». En una entrevista a 'Radio Popular«, ha dicho qeu un 'superdomingo' sería »mezclar churras con merinas«. »Someteríamos a un estrés político a la ciudadanía y creo que sería, desde un punto de vista práctico, de gestión práctica de esas elecciones, introducir riesgos para la calidad democrática de ese día«. En su opinión, si se celebraran el mismo día que el resto las elecciones generales, »podría llegar a desvirtuarse el sentido« de los otros comicios, »en este clima tan de pelea barriobajera en el que está la política española«. »Las elecciones deberían ser lo más alejadas posibles«, ha reiterado.