Rajoy comunica hoy al PP si se queda para pilotar la transición en el partido

Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría, la pasada semana durante el debate de la moción de censura. /afp
Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría, la pasada semana durante el debate de la moción de censura. / afp

Reúne hoy al comité ejecutivo en un ambiente de máxima expectación

NURIA VEGA

Pasada la primera conmoción tras la derrota, la plana mayor del PP acude este mediodía a la reunión del comité ejecutivo nacional ansiosa de respuestas. Será la primera intervención de Mariano Rajoy desde su destitución y nadie en absoluto contempla que se descuelgue con una dimisión inmediata como presidente del partido que deje a este abierto en canal, pero las fuentes consultadas prefieren que sea «claro» sobre sus pretensiones y no condene a la formación a vivir en un «limbo» los próximos meses. No obstante, son escépticos sobre la nitidez de dicho pronunciamiento.

«O ejerce la oposición o pilota la transición hasta un congreso extraordinario; y en este último caso, sería deseable que establezca un horizonte temporal», apunta un parlamentario del PP. En las organizaciones territoriales ha calado la idea de que lo «razonable» es que Rajoy se mantenga al frente para hacer posible un relevo «tranquilo y ordenado». La mayoría de las voces que se pronuncian al respecto son proclives a que la cita para la renovación del liderazgo, la dirección y el proyecto se produzca tras el verano, en septiembre u octubre, con tiempo suficiente para ir a las elecciones municipales y autonómicas de 2019 en mejores condiciones.

Sí dan por sentadas dos cosas. La primera, que es difícil que el presidente sea hoy tan explícito como desean. «Algo habrá en el discurso que nos indique el camino que va a tomar», sostienen fuentes del PP en la Cámara baja. «No va a decir nada -rebaja expectativas otro representante conservador-, sería una sorpresa». Y la segunda, que no es sostenible la tesis que también circula de que Rajoy seguirá 'in aeternum'. «Él no va a hacer oposición a Sánchez en el Congreso», aventura un cargo popular. «Más bien, no debería», añade un dirigente territorial. «Pues yo no le doy por muerto», apunta otro.

En las altas esferas del PP se va sembrando el terreno para que Rajoy se quede con su escaño. «Felipe González no se fue, al menos en una temporada», argumentan fuentes del partido. «Yo creo que seguirá», sostienen. «Así conservaría su aforamiento», dejan caer otras voces, no de la cúpula, sin prejuzgar que pueda verse afectado por la instrucción de los 'papeles de Bárcenas' o la segunda etapa de 'Gürtel'.

Oposición parlamentaria

Además de afrontar su renovación, el PP tiene ahora tareas pendientes. Unas más acuciantes que otras. Por un lado, necesita reorganizar su grupo parlamentario para ejercer la oposición. Esto exige integrar a los ministros que son diputados -todos salvo Íñigo de la Serna, Alfonso Dastis y Román Escolano- y decidir quién interrogará a Sánchez en las sesiones de control. Más adelante, los populares tendrán que elaborar sus candidaturas para las autonómicas.

Para las labores de oposición parlamentaria, algunas miradas se han girado hacia Soraya Sáenz de Santamaría. Su nombre está en todas las quinielas del grupo en el Congreso y el liderazgo del PP. Sin embargo, casi todas las fuentes consultadas sitúan a Alberto Núñez Feijóo con más opciones para tomar el mando del partido. Sobre todo porque tanto la 'ex número dos' del Gobierno como la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, tienen partidarios y detractores, mientras que el dirigente gallego no genera antipatías internas y podría ser un candidato de consenso. Hay quien no descarta que la vicepresidenta acabe marchándose cuando se retire Rajoy.