El PSOE no negociará con UPN la investidura de Sánchez para no perder los votos del PNV

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez (d), junto al secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos (i), y la presidenta del PSOE, Cristina Narbona (c), durante la reunión de la Ejecutiva Federal del partido este lunes en Ferraz. /EFE
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez (d), junto al secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos (i), y la presidenta del PSOE, Cristina Narbona (c), durante la reunión de la Ejecutiva Federal del partido este lunes en Ferraz. / EFE

«En Navarra no nos vamos a apoyar en Bildu; a partir de ahí, uno se abstiene, vota 'sí', 'no'...», afirma Ábalos

DAVID GUADILLABilbao

El PSOE insiste en que la «gobernabilidad» de España pasa por lo que hagan «los principales partidos», en alusión al PP, Ciudadanos y Podemos, y descarta que la futura investidura de Pedro Sánchez dependa del voto de los dos diputados de UPN. El papel de los regionalistas había subido enteros después de que su máximo responsable y candidato a la Presidencia de Navarra, José Javier Esparza, insinuase que facilitarían la reelección de Sánchez si Ferraz vetaba el intento de los socialistas navarros de situar a María Chivite al frente del Ejecutivo foral. Pero José Luis Ábalos, secretario de Organización, ha enfriado esta jugada. «La investidura no está en función de los votos de UPN porque esa aritmética comporta la resta de otros seis», ha añadido el dirigente socialista en rueda de prensa en alusión a los representantes del PNV en el Congreso y en una demostración de la ajustada mayoría en la que se mueve el PSOE en la Cámara baja. Las declaraciones acercan a Chivite a la Presidencia de Navarra.

Los jeltzales ya habían advertido de que cualquier gesto de Sánchez a favor de UPN haría muy complicado que los diputados nacionalistas apoyasen su investidura. La pretensión de Chivite, secretaria general del PSN, es formar un Gobierno de coalición con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra. En Geroa Bai está incluido el PNV. El problema que se les planteaba a los socialistas es que para que salga adelante esa alternativa es necesaria, al menos, la abstención de EH Bildu. Y eso podía abrir un flanco a Sánchez y facilitar los ataques del PP y Ciudadanos de que está en manos de los nacionalistas.

Pero se trata de un movimiento en el que los socialistas se están moviendo con calculada ambigüedad. Ábalos y el propio Sánchez han insistido en los últimos días en que no negociarán con Bildu, coalición a la que han situado al mismo nivel que Vox. Pero nunca han dicho que no vayan a aceptar su abstención. En este sentido, Ábalos ha sido esta mañana incluso más rotundo. «No nos vamos a apoyar en Bildu. A partir de ahí, cada uno hace lo que quiere: se abstiene, vota sí o vota no... Pero no vamos a mantener ninguna negociación», ha recalcado. Con estas palabras, la llegada al poder de Chivite en sustitución de Uxue Barkos parece más cercana que nunca.