La primera entrevista a Otegi en TVE desata una tormenta política y desaira a las víctimas

Arnaldo Otegi y el conductor del programa, el periodista Marc Sala, en un momento de la entrevista. /E. C.
Arnaldo Otegi y el conductor del programa, el periodista Marc Sala, en un momento de la entrevista. / E. C.

PP y Ciudadanos acusan a la televisión pública de «blanquear» el apoyo a Sánchez del líder del Bildu, que se negó de nuevo a condenar a ETA

DAVID GUADILLA

La entrevista que 'La noche en 24 horas' de Radio Televisión Española realizó anoche a Arnaldo Otegi se transformó en una tormenta política incluso antes de empezar. El PP, Ciudadanos y Vox cargaron con dureza, pidieron la dimisión de Rosa María Mateo y situaron la presencia del líder de EH Bildu dentro de una campaña puesta en marcha por el Gobierno para «blanquear» a la izquierda abertzale. Las víctimas, por su parte, recordaron su pasado en ETA y exigieron al Ejecutivo, sin éxito, que no la emitiese.

Se trataba de la primera vez que el principal referente de la izquierda abertzale era entrevistado por el ente público, y su comparecencia se vio condicionada desde el primer momento por la polémica previa. De hecho, arrancó con el agradecimiento de Otegi a TVE por haber resistido las «múltiples presiones» recibidas para cancelar su aparición y y por haberle dado la ocasión de hacer llegar su mensaje en persona a la audiencia y permitir así que tenga «un criterio más objetivo» sobre su posición, libre de «prejuicios». Y a modo de anécdota contó que cuando estaba en la cárcel veía todas las noches el programa.

Su posición, sin embargo, no reportó novedades. Más de tres cuartas partes de la entrevista giraron sobre ETA, con imágenes intercaladas de atentados, comparecencias de miembros de la banda o manifestaciones contra el terrorismo; y sobre el respaldo que la izquierda abertzale y el propio Otegi brindaron a la banda. Los reiterados intentos de los periodistas para que condenara el terrorismo resultaron infructuosos. El coordinador general de EH Bildu tiró de guion e insistió en que los hechos cuentan más que las palabras, y que el «compromiso con la paz» del independentismo abertzale es incuestionable, como han avalado los vascos -según Otegi- con su voto de «récord» en las últimas municipales.

El dirigente de Sortu abogó una y otra vez por no instalarse en el pasado y en los «reproches mutuos», y cada vez que se le emplazaba a pedir perdón a las víctimas insistía en reivindicar «verdad, reparación y justicia» para «todas» las víctimas. «Yo no me he alegrado nunca por el sufrimiento de nadie», llegó a decir.

Respecto a la posición que EH Bildu vaya a adoptar respecto a la investidura de Pedro Sánchez, recordó que actuarán de acuerdo con ERC y según el principio de «no bloqueo, no cheques en blanco». Asimismo, desmintió que nadie del PSOE se haya puesto en contacto con ellos para pedirles su apoyo. En cuanto a Navarra, solicitó a la socialista María Chivite que aunque sea «en privado» hable con Bildu. «Sería difícil que el PSN se sentara con nosotros públicamente», admitió.

«Burda operación de lavado»

En las horas previas a la realización de la entrevista, Pablo Casado y Albert Rivera subrayaron que la presencia de Otegi en TVE forma parte de una estrategia diseñada por Moncloa para «intentar normalizar» a la izquierda abertzale. Las Nuevas Generaciones del PP llegaron a concentrarse como protesta ante las instalaciones de RTVE en Madrid, y la dirigente de Vox Rocío Monasterio canceló la entrevista que iba a conceder al mismo espacio después de Otegi, según anunció en Twitter.

Casado fue rotundo respecto al líder abertzale: «Es un terrorista confeso. Es algo que vamos a denunciar y no vamos a permitir», apuntó el presidente de los populares antes de sugerir que esta situación es consecuencia de las negociaciones de los socialistas en Navarra. En una línea muy similar, Albert Rivera consideró «un escándalo que Sánchez ponga la televisión que pagamos todos los españoles a limpiar la imagen de un terrorista como Otegi» y exigió la inmediata dimisión de Mateo, máxima responsable del ente.

Las críticas de los colectivos de víctimas fueron aún más duras. «Esperamos que la televisión pública que pagamos todos los españoles que conformamos esta sociedad tan castigada por el terrorismo, no contribuya a blanquear la imagen de Otegi», señaló la AVT en una carta. La asociación deseó que la entrevista no fuese «una burda operación de lavado de imagen con la que se intente transformar a un terrorista condenado».

En un mismo sentido, la Fundación de Víctimas del Terrorismo, liderada por Marimar Blanco, denunció la «clara posición de apoyo y justificación de ETA» que ha hecho Otegi y a través de Twitter, Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite, añadió: «Espero que la primera pregunta sea: '¿Ud. condena a ETA, los atentados que ha cometido y su trayectoria criminal?'». Así comenzó, de hecho, la entrevista.

Un diputado de Bildu estará en el minuto de silencio por las víctimas

Arnaldo Otegi confirmó anoche en la entrevista que EH Bildu no asistirá hoy al homenaje que desde 2010 rinde el Congreso de los Diputados a las víctimas del terrorismo porque en su opinión no se dan las condiciones para ello, pero desveló que, como muestra de «respeto», uno de los cuatro diputados de la coalición soberanista se unirá al minuto de silencio por los damnificados por la violencia que guardarán los parlamentarios de la Cámara baja. El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) no acudirá al homenaje debido a la presencia en el Congreso de partidos que «no repudian a ETA», en alusión a EH Bildu. «Por dignidad y coherencia», la asociación no estará en el acto, como ha hecho desde 2013, por «la presencia de los herederos políticos de ETA» en la Cámara baja. La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) si estará presente en el hemiciclo precisamente para denunciar la presencia «de los herederos de Batasuna en las instituciones».