«La política vasca es más aburrida pero mucho más eficaz»

Navarro es consultor político y acaba de publicar el libro 'Desprivatizar los partidos'./BERNARDO CORRAL
Navarro es consultor político y acaba de publicar el libro 'Desprivatizar los partidos'. / BERNARDO CORRAL

Reprocha a los líderes de los partidos sus formas en los debates del 28-A: «No he visto nada tan vergonzante en la democracia»

Octavio Igea
OCTAVIO IGEA

Joan Navarro, sociólogo y vicepresidente de Asuntos Públicos de la consultora de comunicación Llorente&Cuenca, presenta estos días su libro 'Desprivatizar los partidos' (Gedisa). Advierte de que la desafección social sigue en máximos y que el sistema político ha estallado y seguirá cambiando.

- ¿Cuánta responsabilidad tienen los partidos en el descrédito de la política?

- El éxito de los partidos españoles fue adaptarse muy rápido a los estándares europeos durante la Transición. Luego llegó la crisis económica y les pilló tan satisfechos de sí mismos que no vieron el cambio social y la desafección. Y llevan diez años sin reconectar con los electores.

- ¿Se relajaron?

- Los partidos se han orientado hacia la batalla electoral. Están más preocupados en concentrar el poder en sus líderes que en ensanchar sus bases, y pierden capilaridad.

- Habla de desafección, pero el 28-A la participación fue masiva.

- Pero eso no significa que la gente se sienta cercana a los partidos, van a votar porque creen que es su obligación y eligen entre lo que hay. Yo puedo creer que la Justicia no funciona bien pero si tengo un problema presento una denuncia seguro.

- ¿Que haya más partidos en el Congreso es salud democrática?

- El bipartidismo era tan democrático como lo que pasa ahora. Hay más partidos porque los conflictos sociales a los que hay que responder se han ido fragmentando y la oferta de izquierda derecha se había quedado floja.

- Otra cosa es que consigan pactar.

- La cultura de pacto en España es aún limitada. Hay partidos muy nuevos que están buscando su sitio, por eso los candidatos exageran. Y encima las bases les castigan si se acercan a otras fuerzas.

- ¿Cuánto hubo de sobreactuación en los debates del 28-A?

- No había visto nada tan vergonzante en los años de democracia. No hubo educación, ni formas, ni respeto a una figura como la del presidente del Gobierno. Parecía una pelea de patio de colegio.

- Los nuevos partidos querían regenerar la política. ¿Es así?

- Están innovando muy poco y han fallado en la democracia interna. Las primarias son un mecanismo para conectar con las bases, pero no hay control democrático. En muchos casos están diseñadas para que no haya competición sino para fortalecer al que manda. Y eso es muy viejo.

- ¿No hay lugar para los críticos?

- La sociedad es cruel en esto. Si un partido pasa mucho tiempo con la misma dirección se le critica por falta de renovación, y cuando se renueva se critica que se haga 'limpia'. Lo ideal es que haya un equilibrio entre ambas cosas, aunque ahora mismo no lo hay.

- El partido de Iglesias, el de Abascal, el de Rivera... ¿El personalismo es un riesgo?

- Lo es. Tiene que ver con el funcionamiento de los medios de comunicación y las campañas electorales, que permiten concentrar mucho poder a quien triunfa. Se castiga la cacofonía interna así que los candidatos reducen la pluralidad.

- Tanta dependencia del líder... ¿Corre el riesgo de desaparecer algún partido actual?

- Sin lugar a dudas, en 15 años el modelo que tendremos será muy diferente. Hace una década nadie hubiera creído que en el Congreso pudiera haber cinco grandes partidos, y el sistema seguirá evolucionando.

- ¿Hacia dónde?

- La derecha tiene que reestructurarse porque ahora mismo es ineficiente. El sistema electoral penaliza mucho que haya tres partidos.

Política espectáculo

- Vox dice que no es un partido radical.

- Es curioso porque en la República lo radical era ser de centro, como Lerroux, y en Italia lo que identificaba al Partido Radical era que quería conseguir cosas en poco tiempo.

- ¿Es de extrema derecha?

- Vox se ubica en la extrema derecha porque reivindica desmontar avances sociales como la protección de la mujer y la esencialidad de España. El juego de los partidos no iba por ahí, nadie imponía hasta ahora sus principios como sagrados. Si usted es muy muy español y yo simplemente español nos podemos llevar bien igual.

- «Solo llegan a ciertos a puestos políticos quienes demuestran ser más tertulianos que gobernantes». La cita es suya.

- Cada vez se valora más a un candidato que se exprese en un tuit que al que reflexiona en profundidad. Premiamos a personas muy espectaculares pero no a quien se toma su tiempo y construye discursos más largos, que normalmente son los que arreglan los problemas de la gente.

- En la era de la política espectáculo, el País Vasco lo gobierna un político que no casa con ese perfil. Al contrario.

- En Euskadi ocurren muchas cosas que no ocurren en España. El líder del PNV no es el presidente, y Urkullu y Ortuzar tienen perfiles muy moderados. Y la sociedad premia ese comportamiento. Esto hace que la política vasca sea más aburrida, pero mucho más eficaz.