Podemos y PP cargan contra el PNV y los posibles «apaños» en el 'caso De Miguel'

Los acusados en la presunta trama de cobro de comisiones ilegales que sienta en el banquillo a exdirigentes del PNV en Álava. /EFE
Los acusados en la presunta trama de cobro de comisiones ilegales que sienta en el banquillo a exdirigentes del PNV en Álava. / EFE

La formación morada afirma que «algo huele muy mal» por el «hedor» que generan «las redes clientelares vinculadas» con los jeltzales

K. DOMÍNGUEZ / D.GUADILLA

La próxima resolución del 'caso De Miguel', unida a la investigación por las presuntas irregularidades en la OPE de Osakidetza, el 'caso Margüello' y la condena por la fallida planta de purines de Carranza, se convirtieron ayer en la munición principal que Podemos y PP utilizaron para cargar contra el PNV. Sobre todo, el proceso contra el que fuera ex 'número dos' del partido en Álava, que se enfrenta a 54 años de prisión por la supuesta comisión de hasta 27 delitos.

La Fiscalía y las defensas se dieron el lunes dos semanas de plazo para intentar cerrar un acuerdo que estaría basado en dos premisas. Por un lado, los 26 acusados, varios de ellos exaltos cargos del PNV, reconocerían parte de los delitos y que habrían realizado prácticas corruptas. El Ministerio Público les acusa de, entre otros delitos, asociación ilícita, prevaricación, cohecho y malversación de caudales públicos.

La admisión de esas prácticas supondría un gesto muy simbólico y de alto voltaje político. Porque hasta la fecha las defensas de los procesados insistían en la inocencia de sus clientes y porque colocaría al PNV en una situación complicada. A cambio, la Fiscalía rebajaría las penas para que los condenados eviten el ingreso en prisión. Un posible pacto sobre el que los populares quisieron poner ayer el foco porque «nadie en Euskadi entendería» que el 'caso De Miguel' «pudiera solucionarse por lo que los vascos pudieran entender como un apaño».

Fue la secretaria general del PP vasco, Amaya Fernández, la que destacó que ante el «mayor caso de corrupción política que ha habido en el País Vasco», su partido exige «rigor y seriedad».

Más duros todavía fueron desde Podemos. La formación liderada por Lander Martínez arremetió con dureza contra el PNV. Sin ahorrar calificativos, denunció que «algo empieza a oler muy mal en Euskadi». «Un hedor al que algunos hacen frente tapándose la nariz como si pudieran tapar las narices de todos. Este hedor es el del clientelismo y el de la corrupción que ha tenido estos últimos días momentos especialmente nauseabundos», aseguró el secretario de Comunicación de Podemos Euskadi, Andeka Larrea.

A su juicio, el pacto que están buscando la Fiscalía y las defensas debería perseguir «el bien común» y estar basado en la «transparencia» para que «la ciudadanía vasca pueda conocer qué ocurrió».

Implantar medidas

Larrea subrayó también la «valentía» de la persona que denunció esta trama y el trabajo de la Fiscalía y la Ertzaintza, y lanzó un dardo hacia la cúpula jeltzale. «No podemos evitar recordar cuando en 2011 Joseba Egibar recibió con un gran abrazo al principal acusado, De Miguel, en la comisión parlamentaria abierta para investigar la trama», indicó el dirigente de Podemos, quien aseguró que «desde el PNV se le pusieron todos los medios para intentar demostrar una inocencia que parece que no va a ser tal».

El dirigente de Podemos recordó las medidas contra la corrupción propuestas por su partido en el Parlamento vasco, y que fueron rechazadas en junio por el PNV. Entre ellas, poner más medios para la Fiscalía vasca.