El PNV pide acabar con la «política destroyer» para llegar a acuerdos en Madrid y en Euskadi

Ortuzar durante el acto celebrado este miércoles en Jardines de Albia. /Twitter EAJ-PNV
Ortuzar durante el acto celebrado este miércoles en Jardines de Albia. / Twitter EAJ-PNV

Ortuzar advierte a los partidos vascos de que «si caen en la tentación de bloquear» el final de la legislatura de Urkullu «sólo demostrarán su debilidad»

Lorena Gil
LORENA GILBilbao

«Esto es más serio que una serie de televisión para que supuestos estrategas jueguen con todos nosotros», dijo este miércoles el presidente del PNV. El rodaje de parte de una temporada de 'Juego de Tronos' en Euskadi -tal y como recordó- sirvió a Andoni Ortuzar para hacer un repaso, nunca mejor dicho, a la actual situación política que se vive tanto en Madrid como en Euskadi, en lo que se convirtió en un nítido llamamiento al acuerdo «entre diferentes».

Durante la tradicional ofrenda por la festividad de San Ignacio en Bilbao, con la que los jeltzales han celebrado el 124 aniversario de la fundación del partido, Ortuzar emplazó al diálogo para poner fin al «bloqueo» tras la fallida investidura de Pedro Sánchez. «No quiero dar lecciones a nadie y menos caer en una moralina barata, pero haciendo así las cosas es imposible que salgan bien». Las palabras del líder jeltzale sonaron a tirón de orejas. Sus destinatarios: PSOE y Unidas Podemos. «Queriendo ganar por goleada, retransmitiendo en directo las reuniones, buscando el choque en lugar del entendimiento, la imposición en lugar de la negociación, así los acuerdos son imposibles», les afeó.

Las palabras de Ortuzar se situaron en la misma línea que las que el lehendakari dedicó el pasado viernes a ambas formaciones de izquierdas. Como «lamentable y penoso» llegó a calificar Iñigo Urkullu lo ocurrido en el Congreso en un tono poco habitual. Y es que la falta de un Gobierno central que funcione a pleno rendimiento, lamentó el jefe del Ejecutivo autónomo, «compromete el Estatuto». El líder del EBB defendió en este sentido la necesidad de acabar con la forma de hacer «política destroyer». «Frente a la política líquida, política sólida, modelo PNV», dijo.

El presidente jeltzale puso a Euskadi como ejemplo. «Acabamos de cerrar en tiempo récord gobiernos de coalición en las tres diputaciones y en los ayuntamientos», recordó, poniendo en valor la alianza entre su partido y el PSE. Pero también otros pactos «no solo pivotados sobre el PNV». En alusión, aunque sin citarlo, al acuerdo entre socialistas y populares que llevó a Patxi López a Ajuria Enea. Tampoco se olvidó Ortuzar de Navarra, donde María Chivite (PSN) será presidenta de la comunidad foral en coalición con Geroa Bai y Podemos, y gracias a la abstención de Bildu. «Donde está el PNV hay acuerdo. ¿Porque somos más listos que nadie? No. Porque hemos hecho de la necesidad virtud. Eso es lo que tiene que entrarles en la cabeza a los actores políticos de Madrid».

«Caer en la tentación»

Ortuzar pidió a PSOE y Podemos que se sienten y traten de acercar posturas, sin «prejuzgar cuál tiene que ser la fórmula» de entendimiento, si un gobierno de coalición o un pacto programático. Consideró que «para bien o para mal, las mayorías absolutas han pasado a la historia en el Congreso». «Más para bien, porque cada vez que ha habido una ha terminado en desastre. Acordaos de Felipe González y de José María Aznar», añadió. «Guste o no -prosiguió- es lo que ha salido de las urnas. Lo que no se puede pretender es que tengamos que estar cada seis meses haciendo elecciones. Eso no puede ser».

Detrás del «ruido político», los problemas «siguen ahí», recordó el presidente del PNV. Entre los retos pendientes en el Estado mencionó el debate territorial, «con Cataluña y Euskadi pidiendo soluciones». «Para eso y mucho más, volvemos a mostrar nuestra mano tendida», declaró. «El PNV sabrá estar a la altura. Sólo pedimos diálogo», insistió. A los retos de Madrid se suman los del final de la legislatura vasca. Todo apunta a la próxima primavera como fecha para los comicios autonómicos. Pero antes el lehendakari tendrá por delante una prueba de fuego en forma de Presupuestos y otros 'deberes', como la reforma de la RGI.

Los números no dan, así que deberá granjearse el apoyo de otros partidos. «Algunos podrían caer en la tentación del bloqueo, pero sería un error que, además, solo demostraría su debilidad», advirtió Ortuzar a la oposición. El lehendakari, recordó, ha reclamado al resto de grupos un «diálogo franco» y «nosotros pedimos que se acepte ese ofrecimiento». «En estos momentos de convulsión política, desde aquí debemos mandar una luz de esperanza de que los acuerdos entre diferentes son posibles», apostilló Ortuzar.