José Miguel Gurrea y Paloma Zorrilla dejan Vox tras ser expedientados por las prácticas abortistas del ginecólogo bilbaíno

José Miguel Gurrea y Paloma Zorrilla./
José Miguel Gurrea y Paloma Zorrilla.

El médico arremete contra los dirigentes del partido en Navarra por su «integrismo clerical»

XABIER GARMENDIA

La abogada Paloma Zorrilla y su marido, el ginecólogo José Miguel Gurrea, han abandonado Vox Navarra tan solo dos semanas después de afiliarse por el expediente disciplinario que la formación les abrió debido a las prácticas abortistas de él. Conocidos por su participación en tertulias televisivas, cargan contra las formas del partido de Santiago Abascal y renuncian a continuar en él antes de que sean expulsados.

En conversación con este periódico, Gurrea, socio de una clínica de Ansoain (Navarra) y quien también desempeñó su labor en la Clínica Euskalduna de Bilbao, explica que ambos decidieron afiliarse al partido de extrema derecha por su «valentía» en temas como la inmigración, la recentralización de competencias y la política fiscal. «Yo no tengo demasiado interés por la actividad política, pero mi mujer es una persona muy activa en estos asuntos. Sería una candidata fantástica», subraya.

En las dos semanas que han integrado las filas de Vox, Zorrilla y Gurrea han conocido a los miembros de la gestora que pilota la facción navarra. «Son para salir corriendo. Me parecen unos integristas clericales. Yo pensaba que estos pensamientos ya no tenían lugar en el siglo XXI, pero veo que han resucitado», critica el ginecólogo, quien señala la «torpeza» y la «falta de valor» de los dirigentes navarros.

Gurrea defiende su actividad laboral y señala que está a favor de que los abortos no se incluyan en la sanidad pública porque esta «debe estar destinada a curar enfermos», pero se opone de forma frontal a su prohibición. «Mi mujer y yo tenemos opiniones diferentes sobre este tema y eso no es un obstáculo en nuestra relación», afirma. Así, no entiende cómo Zorrilla también se enfrentaba a un expediente: «Me recuerda a cuando se aprobó el sufragio femenino y las izquierdas se oponían por miedo a que votaran lo que les dijera el marido. Están actuando igual».

Ante la apertura de dicho expediente, la pareja ha decidido darse de baja del partido y al menos él ve «muy difícil» un hipotético regreso en el futuro. «Me he dado cuenta de que están actuando como una especie de INEM para dar trabajo a mediocres. Un partido no puede ni debe ser una agencia de colocación», remacha.

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