Casado reclama a Sánchez en Bilbao el fin de las «concesiones» al PNV y de la «descentralización»

Casado reclama a Sánchez en Bilbao el fin de las «concesiones» al PNV y de la «descentralización»
BORJA AGUDO

Asegura que el traslado de 26 presos a cárceles cercanas a Euskadi es un «paso previo» a la concesión de la «política penitenciaria al Gobierno vasco»

Koldo Domínguez
KOLDO DOMÍNGUEZ

Pablo Casado lleva semanas en campaña electoral y se le nota. El jueves estuvo en Bruselas, este viernes en Extremadura y ayer en Euskadi. Trabaja a contrarreloj con la mirada puesta en el 28-A, donde necesita un buen resultado no sólo para llegar a La Moncloa sino para afianzar internamente su proyecto del 'nuevo' PP de las «esencias». Para ello no ha dudado en imponer a sus candidatos a las generales, también en Euskadi, donde ha generado algo más que malestar en una parte del partido su decisión de colocar a Bea Fanjul como cabeza de lista por Bizkaia y a Iñigo Arcauz por Gipuzkoa.

Con esa panorama llegó ayer Casado a Euskadi, en lo que fue su segundo viaje a la comunidad en 15 días. En un principio iba a ser sólo una visita a Bilbao, pero a media mañana el líder popular amplió su agenda para recalar por la tarde en Getxo y rematar la jornada en Getaria y San Sebastián. Una maratoniana jornada en la que Casado aprovechó para comer con más de 200 simpatizantes y acercar su discurso a la política vasca... pero para arremeter contra Pedro Sánchez. Cargó con dureza contra el entendimiento de los últimos meses entre el PSOE y el PNV, que llevó al líder socialista a La Moncloa y que en el seno del PP creen que continuará tras las elecciones de abril.

Casado criticó que los nacionalistas vascos «hayan arrancado» al presidente del Gobierno 33 nuevas transferencias y el «acercamiento» de 26 presos de ETA. Ése habría sido su pago al PNV por su apoyo. «Reclamamos a Pedro Sánchez que deje de dar concesiones. El nacionalismo ha hecho mucho daño a España y a esta tierra», aseguró. «No se puede seguir descentralizando. Hay que reforzar la unidad (de España)», exigió el presidente popular en lo que supone un regreso a su discurso más duro contra el proceso de desarrollo del Estatuto de Gernika y contra el PNV, con que hasta ahora en Génova no se descartaba pactar, si fuera necesario, para llegar a La Moncloa.

Dentro de esas «concesiones» a los jeltzales, Casado enmarcó también el acercamiento de presos terroristas, que sólo es un «paso previo» para la «cesión de la política penitenciaria» al Gobierno vasco. «Los socialistas no están siendo leales con el relato efectivo de la derrota de los asesinos. Y ese relato hay que escribirlo y hay que tomar medidas eficaces», denunció. Entre ellas, la reforma de la ley penitenciaria para que a los presos de ETA se les exija como requisito para acceder a beneficios su «colaboración efectivamente» con la justicia para esclarecer los asesinatos que continúan sin esclarecer. Además, puso sobre la mesa la ampliación de la prisión permanente revisable para los terroristas y la tipificación como delito la «convocatoria» de un 'ongi etorri' a un preso etarra liberado. «Es lo mínimo que se puede pedir. No se puede seguir humillando a las víctimas y que los etarras sean recibidos como gudaris».

«Escondido en las togas»

Casado estuvo acompañado durante toda su estancia vizcaína por la plana mayor del PP vasco, incluida ya en ella Bea Fanjul, la joven cabeza de lista (27 años) al Congreso por Bizkaia. Con ella espera Casado amarrar el escaño hasta ahora en manos del histórico Leopoldo Barreda y evitar la fuga de sufragios conservadores a Ciudadanos y Vox, partidos a los que no citó en ningún momento. De hecho, insistió en varias ocasiones en pedir el voto útil para el PP, un mensaje que repite incansable en cada acto político que celebra.

Ya en clave nacional, el presidente de los populares acusó a Pedro Sánchez de ser el responsable del «sainete» que se está viviendo en Cataluña. «Es culpa de Sánchez, que ahora se está escondiendo en las togas de los jueces y en la Fiscalía», afeó.