Otegi señala a GKS como instigador «político e intelectual» del repunte de la violencia en Euskadi
Apuesta por «combatir al fascismo» en términos «mayoritarios y pacíficos» en puertas de otra jornada caliente con dos marchas alternativas convocadas en torno al Euskadi-Palestina
El pulso entre la izquierda abertzale tradicional y los grupos disidentes que han protagonizado incidentes violentos en las últimas semanas en las calles de Euskadi ... no afloja en intensidad.En puertas de las dos marchas paralelas –una apoyada por EH Bildu y la otra por colectivos cercanos a GKS– que recorrerán las calles de Bilbao este sábado antes del amistoso entre la selección vasca y la palestina, Arnaldo Otegi ha insistido hoy en una entrevista en la televisión pública vasca en que la respuesta «al fascismo» debe ser «pacífica y democrática» y aglutinar a mayorías sociales del país en lugar de delegarla en grupos «minoritarios».
Es más, el secretario general de EH Bildu ha señalado al movimiento socialista como instigador «intelectual y político» del repunte de la violencia en las calles de Euskadi, un «riesgo de retroceso» sobre el que ha advertido el lehendakari Pradales pero que se ha convertido también en un dolor de cabeza permanente para la coalición soberanista. A la pregunta de si le preocupa la «deriva» de organizaciones «como GKS», Otegi ha respondido: «No me atrevo a hablar de GKS porque no sé si está detrás de una determinada deriva, aunque yo creo que en términos intelectuales y políticos sí».
En esas coordenadas, Otegi ha querido desvincular a EH Bildu de la campaña de ataques y pintadas contra la Ertzaintza y del aumento de los incidentes violentos que quedó patente, sobre todo, en la batalla campal que enfrentó el 12 de octubre en pleno centro de Vitoria a contramanifestantes radicales con una concentración de Falange y que acabó con veinte agentes de la Ertzaintza heridos pero también, por ejemplo, en las protestas que reventaron la etapa de La Vuelta que debía finalizar en Bilbao. El líder de EH Bildu ha insistido en que «nuestro modelo para combatir al fascismo es otro» y pasa por «dar protagonismo a las grandes mayorías sociales de este país», como harán en la marcha convocada por la coalición soberanista para el próximo sábado 22 en Bilbao.
Preguntado por las palabras del Lehendakari, Imanol Pradales, en las que hablaba de «saldar la enorme deuda ética que mantiene EH Bildu con la sociedad vasca», ha considerado que es «una deuda insaldable porque cada vez que hemos dado un paso, y hemos dado innumerables pasos, se vuelve a repetir como mantra este discurso».
Según ha dicho, la amenaza de que «el bloque autoritario y fascista» –una manera de referirse a una hipotética mayoría PP-Vox– gobierne en España no afecta sólo a una sigla política, sino que es «un problema» para el movimiento feminista, sindical o para la «nación vasca» y la defensa de su «identidad nacional». De ahí, ha dicho –antes de desvincularse del movimiento «global» A.C.A.B ( 'All cops are bastards', 'Todos los policías son bastardos')–, que «convoquemos a la gente a articular respuestas en términos democráticos y pacíficos». Un llamamiento que no significa, según ha puntualizado, que «equiparemos a unos con otros» o «renunciemos a hacer lecturas críticas» en torno a la actuación de la Ertzaintza.
De hecho, Otegi ha retomado el debate sobre el «modelo policial» y se ha mostrado «muy satisfecho» por el protagonismo que ha adquirido cuando hasta hace poco «se negaba». El secretario general de EH Bildu ha concretado su apuesta por mirarse en el espejo nórdico y ha abogado directamente por asumir el «modelo noruego» e incidir especialmente en la «formación» de los futuros ertzainas y por cambiar el funcionamiento de la academia de Arkaute. Según ha dicho, sería deseable establecer un período de formación de tres años, similar a un grado universitario, con especial hincapié en «la psicología, la mediación y los derechos humanos» para alumbrar una Policía que haga un «uso prudente» de la fuerza y «trabaje con la comunidad». Según ha dicho, «hemos visto operativos suficientes» que atestiguan «un uso desproporcionado de la fuerza» por parte de la Policía autonómica y ha asegurado que si la bala de foam que hirió a uno de los contramanifestantes de Vitoria en la boca hubiera impactado «tres centímetros más arriba, estaríamos hablando de otro muerto».
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión