El PNV se muestra «dispuesto a hablar» de la subida de impuestos que pide Podemos

Casado, junto a Hernández y Maillo, saluda a un afiliado en Roquetas de Mar./EP
Casado, junto a Hernández y Maillo, saluda a un afiliado en Roquetas de Mar. / EP

A los nacionalistas «no les asusta» hablar de fiscalidad, mientras que el PP exhibe su «rechazo frontal» a cualquier tipo de incremento de la presión tributaria

KOLDO DOMÍNGUEZ | NURIA VEGA

El PNV no cerró ayer la puerta a la subida de impuestos que quieren negociar el Gobierno y Podemos. Los jeltzales, al menos a priori, aceptan sentarse en la mesa negociadora hasta conocer qué movimientos pretenden llevar a cabo esas dos fuerzas de izquierda.

Fuentes del Partido Nacionalista aseguraron ayer que hasta el momento nadie ha contactado con ellos para lograr que los cinco diputados jeltzales vuelvan a apoyar a Sánchez el objetivo de déficit. En julio fueron los únicos que lo hicieron. Pero la irrupción en el escenario de Podemos y su exigencia de más impuestos obliga a reevaluar aquel acuerdo. «Estamos dispuestos a hablar. Por lo que conocemos a través de la prensa, algunas medidas (que plantea la formación morada) pueden ser interesantes, pero hay que observar en su globalidad todas las que se propongan», explicaron las mismas fuentes.

Esas negociaciones entre socialistas y jeltzales estarían centradas en determinar en qué medida esa subida tributaria afecta a Euskadi en forma, por ejemplo, de nuevos impuestos a la banca o al diesel. «Si nos llaman, hablaremos. No nos asusta hablar de fiscalidad», añadieron.

Los «contactos» entre PSOE y Podemo ya habrían comenzado y en las filas socialistas son «prudentemente optimistas». Su verdadera preocupación se centra en las fuerzas catalanas -PDeCAT y ERC-, también indispensables para aprobar el techo de gasto, y cuyo sentido del voto es aún una incógnita.

Quien sí lo tiene claro es el PP, que ayer confirmó su «rechazo frontal» a la subida fiscal que propone «la izquierda radical». «La cabra siempre tira al monte», señaló su presidente, Pablo Casado. Los populares interpretan que los grupos parlamentarios que en junio apoyaron la moción de censura contra Mariano Rajoy están pidiendo su compensación. Y no ven extraño el sentido de las reivindicaciones de Podemos. «La izquierda siempre sube impuestos, incrementa el endeudamiento, despilfarra y deja el futuro hipotecado porque ya vendrá el PP a arreglarlo», censuró Casado, de visita en Roquetas de Mar (Almería).

La rebaja tributaria es, realidad, el eje del discurso económico con el que Casado ganó las primarias. Es partidario, además, de la supresión de las cargas sobre patrimonio, donaciones y sucesiones.

El veto del Senado

La oposición de los populares -que coincide con la de Ciudadanos- es más trascendente de lo que parece, porque tienen la capacidad de vetar la senda de déficit con su mayoría absoluta en el Senado. Salvo que se reforme la Ley de Estabilidad y se rebaje el papel de la Cámara alta. Podemos, de hecho, reclama la derogación de la norma.

Aun así, la formación de Iglesias apuntó ayer que, pese a que el foco se ha puesto en la subida de impuestos, su demanda más importante en las conversaciones con el Gobierno es que se negocie con Bruselas relajar el objetivo de déficit, situado en el 1,8% del PIB para 2019. Este es un extremo, sin embargo, que el Ejecutivo, al menos por ahora, no parece dispuesto a abordar. La principal baza de La Moncloa será, por lo tanto, recordar a sus socios que sin la actualización que propone de la senda de estabilidad, sólo cabrá volver a la anterior. Una más restrictiva.

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