Feijóo reivindica la centralidad, la moderación y un PP que no cree en «fundamentalismos»

El expresidente del gobierno Mariano Rajoy y el presidente del PP Pablo Casado, en la inauguración de la convención del Partido Popular./EFE
El expresidente del gobierno Mariano Rajoy y el presidente del PP Pablo Casado, en la inauguración de la convención del Partido Popular. / EFE

Rajoy reaparece en la convención de los populares acompañado por la nueva guardia del partido y rechaza el «sectarismo» y a los «doctrinarios»

Koldo Domínguez-Nuria Vega
KOLDO DOMÍNGUEZ-NURIA VEGAMadrid

Era la suya una de las intervenciones más esperadas y Alberto Núñez Feijóo ha hilado un discurso para reivindicar la moderación en política y el espacio que han ocupado tradicionalmente los populares en el centro derecha. Ante la plana mayor del partido, reunido para celebrar su convención programática en la Feria de Madrid, ha defendido un PP que no cree en «fundamentalismos» sobre la unidad de España, que no «vocifera» ni se muestra «ansioso». «Ningún partido nos va a dar ninguna lección de centralidad ni de coherencia ni de moderación ni de firmeza. Ni de firmeza -ha insistido- ni de moderación ni de centralidad».

Esos son los valores que para muchos cargos del PP representa el presidente de Galicia en un momento en el que el partido ha dado un giro conservador tras la llegada de Pablo Casado. En los últimos días, Núñez Feijóo no sólo ha insistido en lo relevante de no «perder base ideológica», también ha sido el primer dirigente de peso en desmarcarse de la línea oficial y definir a Vox como «la ultraderecha de verdad».

Este viernes por la tarde en la convención quiso, en este sentido, volver a marcar distancias con los de Santiago Abascal, aun sin citarlo, y también con Ciudadanos, los dos adversarios directos del PP. «La claridad no es una veleta interesada ni la dureza intransigente, la claridad es la firmeza en los principios y decimos que no cuando tenemos que decir que no y decimos que sí cuando tenemos que decir que sí», ha ensalzado horas después de advertir en la Cope que caben los pactos con otras fuerzas siempre que los populares mantengan sus valores.

El dirigente gallego ha sido el encargado de coordinar esta convención con la que Casado aspira a relanzar el PP a la batalla electoral de los comicios autonómicos y municipales de mayo. Unos en el partido hablan del momento del «rearme ideológico»; otros, de actualización de las ideas. Núñez Feijóo de «reafirmar» el partido y sentir «orgullo» de pertenecer a la organización. «No estamos aquí para reinventar el PP», ha zanjado.

La reaparición

El primer aplauso del cónclave se lo ha llevado, en todo caso, Mariano Rajoy. El partido, en pie, ha ovacionado al exjefe del Ejecutivo, que ha intervenido en el primer coloquio de la convención junto a la presidenta del Congreso, Ana Pastor. Seis meses después de dar el relevo en el PP, ha coincidido con Feijóo en su reivindicación de los valores del partido y la moderación. «Conviene tener claridad en los principios, saber claramente lo que defendemos, la unidad de España, la Constitución, lo tenemos muy claro. Pero luego hay que estar en la realidad y no es bueno el sectarismo y no son buenos los doctrinarios en ninguna faceta de la vida y en política tampoco», ha defendido.

Desde las primeras filas del plenario, sigue el debate Soraya Sáenz de Santamaría. No ha entrado en la reunión junto al expresidente, que ha accedido a la sala acompañado por la actual cúpula del PP. Una llegada con la que los populares han estrenado nueva versión del himno. Más épica.

El PP vasco en Madrid

Foto de familia del PP vasco en Madrid.
Foto de familia del PP vasco en Madrid. / Koldo Domínguez

El pabellón 1 de Ifema amaneció este viernes enmoquetado, literalmente, de azul. Suelo azul, paredes azules. El PP ha tomado este fin de semana la Feria de Muestras de Madrid en un ejercicio de exhibición músculo y cohesión tras el tumultuoso proceso de primarias por el que Pablo Casado fue elegido nuevo presidente de la formación.

Las primeras horas del cónclave se han desarrollado según el guion previsto. Es decir, con un retraso de más de media hora sobre el horario oficial y con los casi 3.000 delegados de toda España irradiando optimismo tras lograr desalojar al PSOE de la Junta de Andalucía. Precisamente, su artífice, Juanma Moreno Bonilla, ha sido la persona más buscada por los afiliados. «¿Pero no está aquí? Si yo quiero echarme una foto con él», confesaba una representante extremeña. El nuevo presidente andaluz no llegará a Madrid hasta mañana (o incluso el domingo por la mañana), y se espera que protagonice uno de los 'momentos' de la convención.

Los 'momentos' de la jornada de este viernes han corrido a cargo de Mariano Rajoy, que ha regresado al primer plano del partido tras meses de 'retiro'. Ha entrado al pabellón escoltado por Pablo Casado, Javier Maroto, una docena de cámaras de televisión y una atronadora versión tribal del omnipresente himno del PP. Su gesto no exhibía euforia, tal vez ni tan siquiera alegría, en contraste con el nuevo presidente del partido.

La sonrisa acompaña a Pablo Casado allí donde va, al igual que a Javier Maroto, que este fin de semana afronta su primera gran reto como vicesecretario de organización del PP, es decir, el responsable de que todo salga bien. En el séquito de Rajoy, pero en un discretísimo plano, también ha acudido la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, perdedora de las primarias. De hecho, ha aprovechado que todos los medios han seguido a Rajoy para acceder a la sala casi de tapadillo.

Rajoy ha sido recibido una gran ovación de los delegados, con gritos de 'presidente, presidente' incluidos. No obstante, cuando el candidato a presidente de la Comisión Europea, Manfred Weber, le ha citado en el primer discurso de la tarde, ha costado que la platea se pusiera en pie. De las primeras en hacerlo, su exministra Fátima Báñez.

Alrededor del escenario y las 2.380 sillas dispuestas en su entorno, diferentes asociaciones y fundaciones han colocado, como es habitual en estas citas, puestos para mostrar su trabajo: Fundación Vives por el humanismo y la solidaridad; Mujeres en igualdad; Asociación de familias y mujeres del medio rural, Nuevas Generaciones –con tres impresoras de 3D con la que fabrican llaveros–.

Pero entre todas ellas, sobresale la de la Fundación Faes, ausente en los últimos cónclaves del PP tras el distanciamiento de José María Aznar de la dirección de Mariano Rajoy. En su stand se pueden comprar libros sobre Cánovas, Alcalá-Zamora, Canalejas, Gil-Robles, Jovellanos y hasta tres de Aznar (estos últimos gratis si uno se inscribe a la revista de la fundación).

En las primeras intervenciones, amenizadas por una banda de estudiantes del Conservatorio de la Comunidad de Madrid, el PP vasco ha estado presente en un par de ocasiones. El presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha recordado a sus compañeros vascos por su «defensa» de la democracia ante ETA, mientras que el 'número 2' del partido, Teodoro García Egea, ha nombrado directamente al dirigente vizcaíno Carlos García, por su «valor» a la hora de presentarse como concejal en Elorrio en plena ofensiva de la banda terrorista. Y mientras se refería a García, una gran foto de la concentración que el PP vasco realizó hace unas semanas en Bilbao para protestar por el recibimiento de una presa etarra.

Imagen mostrada en Madrid de la concentración del PP en Bilbao para protestar por un recibimiento a una presa etarra.
Imagen mostrada en Madrid de la concentración del PP en Bilbao para protestar por un recibimiento a una presa etarra. / Koldo Domínguez
La intensa agenda de Alonso

La agenda de un político depara en ocasiones situaciones difíciles de resolver. Como la de este fin de semana de Alfonso Alonso. El presidente del PP vasco debía asistir a la convención nacional de su partido. Para él era una cita ineludible, puesto que su ausencia habría deparado interpretaciones sobre su distanciamiento con Pablo Casado y la nueva dirección. Alonso debía estar en Madrid pero quería estar este sábado en San Sebastián para acudir al homenaje anual a Gregorio Ordóñez, el concejal popular asesinado por ETA en 1995.

Así que Alonso compaginará ambas citas haciendo «malabarismos» con los horarios y viajando ayer por la noche a Euskadi para regresar a Madrid hoy por la tarde.

El líder vasco llegó a Madrid este viernes al mediodía y, tras asistir a la primera jornada de la convención, regresó en el último vuelo de la noche a Bilbao. Hará noche en Vitoria para desplazarse en coche a primera hora hasta el cementerio de Polloe. Allí asistirá al homenaje a Gregorio Ordóñez, para acto seguido volar desde San Sebastián a Madrid para «intentar» estar presente en los últimos actos del sábado de la convención.

 

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