La ministra Celaá asegura que «la autodeterminación nunca será moneda de cambio para ninguna investidura»

Celaá en el homenaje de esta mañana./JESÚS ANDRADE
Celaá en el homenaje de esta mañana. / JESÚS ANDRADE

La cabeza de lista del PSE al Congreso por Álava avisa que el 28-A «nos jugamos mucho para no volver al peor de nuestros pasado»

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

La defensa del autogobierno basado en el diálogo y la ley es una prioridad para el PSE, ha confesado esta mañana su cabeza de lista al Congreso por Álava y también ministra de Educación, Isabel Celaá. Sin embargo, ha dejado claro que su partido no aceptará la autodeterminación: «Nunca será moneda de cambio para ninguna investidura. No es no al independentismo y el autogobierno».

Celaá ha participado en un homenaje a los represaliados del franquismo en Vitoria, donde ha depositado un ramo de flores en el monumento 'In Memoriam', en la trasera del edificio de la Diputación. La también portavoz del gobierno de Pedro Sánchez ha avisado que el 28 de abril, fecha de las elecciones generales, «nos jugamos mucho». Y para «contrarrestar el recorte en la sanidad y la educación y el retroceso en las libertades, el autogobierno y la memoria histórica», ha dicho, «hay que hacer fuerte al Partido Socialista, para poder detener a la derecha que nos quiere llevar al peor de nuestros pasados».

La irrupción de Vox, «que no va a gobernar pero sí puede sumar como en Andalucía con los otros dos partidos de derechas, el PP y Ciudadanos, que le blanquean, constituye un riesgo para la democracia», ha asegurado. Sin embargo, «no cabe resignarnos y tenemos que reaccionar».

También ha incidido en la defensa del sistema público de educación «como eje vertebrador. También defendemos la concertada, pero la enseñanza pública ha de ser la referencia. La educación es fundamental para reforzar nuestra economía».

«Queremos un modelo de país progresista, abierto, flexible, feminista, proeuropeo, ecologista y en el que quepa toda la pluralidad de España», ha destacado la dirigente socialista. Pero también ha alertado de que otras formaciones políticas de derecha apuestan por «otro modelo de país cerrado, de pensamiento único, autoritario, xenófobo y retrógrado».