Un millar de personas pide en Bilbao la liberación de los presos de ETA

La marcha ha recorrido el centro de Bilbao /Fernando Gómez
La marcha ha recorrido el centro de Bilbao / Fernando Gómez

La marcha organizada por Sare reclama al Gobierno central «un paso más» tras los últimos acercamientos y a la sociedad un «ejercicio de empatía» con los reclusos y sus familias

Octavio Igea
OCTAVIO IGEABilbao

Un millar de personas se han manifestado la mañana de este viernes por el centro de Bilbao para reclamar la excarcelación de los presos de ETA que cumplen condena, principalmente en España y Francia. 245 reclusos, según el último recuento. Buena parte de ellos se mantienen en primer grado penitenciario -el más restrictivo- pese a llevar muchos años entre rejas al no haber aceptado la legalidad vigente. Un sistema de «excepcionalidad», según ha denunciado la marcha convocada por Sare, colectivo de apoyo a los reclusos y sus familias que ha exigido a los gobiernos y a la sociedad un «ejercicio de empatía».

Con el lema 'Korapiloak askatzeko unea da, denok batera presoak etxera' (Es el momento de deshacer nudos, todos juntos presos a casa), la tradicional marcha que la izquierda abertzale convoca cada año durante el día grande de la Aste Nagusia bilbaína ha reclamado esta vez a los estados «un paso más» en su política penitenciaria. Por una parte, Francia inició el pasado año el acercamiento de los etarras sin delitos de sangre a las cárceles más cercanas a la frontera. Por otra, el Gobierno de Pedro Sánchez ha autorizado durante los últimos meses más de una veintena de traslados a prisiones cercanas al País Vasco. En todos los casos, de reclusos que han hecho autocrítica y han reconocido el daño causado.

Antes de la rápida manifestación, que ha partido de Moyua y ha finalizado junto al Ayuntamiento bajo un sol de justicia y en un tono festivo, portavoces de Sare han llamado a «cerrar heridas del pasado y mirar hacia el futuro». Los nudos a deshacer que reclamaba la marcha no eran otros que los que, a su juicio, «ahogan» a los etarras que cumplen condena lejos de Euskadi y a las familias que deben desplazarse varios cientos de kilómetros para visitarlos. 16 personas han fallecido en estos viajes durante las últimas décadas, según las cifras aportadas durante la marcha. Para Sare, este es el «sufrimiento activo» que queda tras el final del terrorismo.

A las víctimas de ETA no se las ha mencionado en ningún momento durante la marcha, aunque en el breve encuentro mantenido por los portavoces de Sare con los medios de comunicación antes de la manifestación han aludido a la necesidad de «entender al diferente» y «la reparación de todas las partes».

La manifestación, en la que no ha participado ningún miembro destacado de la izquierda abertzale más allá de la abogada Arantza Zulueta, que cumplió condena por pertenencia a ETA, ha avanzado al son de la trikitrixa y entre consignas como 'Euskal presoak etxera' (presos vascos a casa) y 'Espetxeak apurtu' (rompamos las cárceles). Para Sare, la excarcelación es un objetivo innegociable ya que consideran «imposible seguir adelante en el proceso de paz y convivencia sin el fin de la excepcionalidad».