Martínez presenta a un Urkullu alejado de la realidad: «Espero que nadie le compre esta mercancía averiada»

Lander Martínez, en la tribuna del Parlamento./Igor Aizpuru
Lander Martínez, en la tribuna del Parlamento. / Igor Aizpuru

Elkarrekin Podemos recurre a los casos de corrupción, la precariedad laboral, los pensionistas y la brecha salarial para desmontar la «arcadia feliz» dibujada por el lehendakari

Koldo Domínguez
KOLDO DOMÍNGUEZVitoria

Lander Martínez ha subido a la tribuna de oradores del Parlamento vasco con tres objetivos claros: presentarse como el líder de la oposición, el representante de la izquierda vasca y el único partido preocupado por los problemas sociales de Euskadi. Una apuesta muy ambiciosa para la que ha recurrido a toda la artillería a su disposición. Ha afeado a Urkullu desde la amenaza de cierre de La Naval, a las «corruptelas» del PNV en el 'caso De Miguel' o el escándalo de la OPE de Osakidetza, pasando por la precariedad laboral, los muertos en accidentes laborales, las protestas de los pensionistas, el alarde de Hondarribia, el problema de la inmigración o la carestía de los alquileres para los jóvenes. «Ha venido a este pleno con una alarmante falta de humildad», ha criticado.

Un panorama que implica la imposibilidad de que Elkarrekin Podemos pueda convertirse en socio presupuestario del Gobierno. Una opción que todo el mundo da por imposible, aunque Martínez ha asegurado que su formación tiene «la puerta abierta» a negociar. Pero acto seguido ha fijado el precio: «Un giro de 180 grados en su acción de gobierno que, hoy por hoy, no le veo muy dispuesto a emprender». «Sinceramente espero que no encuentre en esta Cámara quien le compre esta mercancía averiada porque sería malo para Euskadi», ha llegado a afirmar.

El portavoz de Elkarrekin Podemos ha dibujado una Euskadi muy alejada a la que Urkullu ha esbozado en su discurso matutino. Según Martínez, el lehendakari se ha olvidado «intencionadamente» de los problemas reales de la sociedad vasca. Así que ahí ha encontrado el líder morado el flanco para arremeter con dureza contra el Gobierno vasco y el PNV, y presentarse como el único partido que verdaderamente hace oposición. «Aquí estamos nosotros para contarle los problemas reales y poner soluciones sobre la mesa», ha asegurado el secretario general.

Martínez es consciente que en el pleno de este jueves se daba el pistoletazo de salida a la precampaña de las elecciones municipales y forales de mayo de 2019, y quiere llegar a los comicios con la etiqueta de la «izquierda vasca». Hasta en una decena de ocasiones ha repetido esa fórmula, «izquierda vasca», para marcar perfil frente a un PSE que gobierna con PNV y una EH Bildu focalizada en sacar adelante un nuevo Estatuto de claro corte soberanista.

Sobre ese aspecto, Martínez no ha ofrecido grandes novedades. Está dispuesto a «dialogar» porque Euskadi no se puede construir «contra nadie ni dejando fuera a nadie» y ha vuelto a proponer la creación de dos mesas para sacar del debate de la reforma el derecho a decidir. «Está en su mano rectificar y deshacer el entuerto en el que el señor Egibar les ha metido. Empuje usted un acuerdo transversal y hágalo empezando por su partido».

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