El mal beber de los políticos españoles: bares y puticlubs para celebrar una mordida, dejar pasar una dana o digerir una moción de censura
La imagen de los trapicheos de Santos Cerdán en el 'Penta' de Malasaña da pie a repasar las barras y mesas en las que han gestado un sinfín de escándalos
Siendo España el país con mayor densidad de bares del mundo, no es de extrañar que estos locales sean escenario de todo tipo de encuentros. En ellos se celebra, se despide, se llora, se ríe o se cierran negocios, incluso los más oscuros e ilícitos. El último nombre que ha saltado de las guías de ocio a las páginas de los informes de la UCO ha sido el 'Penta', mítico local de la movida madrileña en Malasaña. Pero hay más ejemplos de barras de bar, mesas de restaurante, hoteles y hasta locales de alterne que han visto pasar personajes con papeles importantes en distintas tramas corruptas que han marcado la historia política de España. También los hay que han sido refugio de políticos en momentos que, para bien o para mal, han quedado en el recuerdo. Repasamos algunos de ellos.
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El 'Penta', celebrando mordidas en el templo de la Movida
Los agentes de la La Unidad Central Operativa, en su informe sobre las presuntas mordidas organizadas por Santos Cerdán con Acciona y Servinabar, han incluido una imagen del encuentro que el exdirigente socialista mantuvo en el 'Penta' con el ex CEO de Acciona Construcción ya imputado, Justo Vicente Pelegrini, el 12 de junio de 2019. En la reunión ambos habrían cerrado millonarios pagos irregulares quién sabe si al son de 'La Chica de Ayer', de Nacha Pop, en una de cuyas estrofas se hace alusión al bar.
El 'Penta', al que no hay nostálgico de los 80 que no haya peregrinado en algún momento de su vida, está a poco más de 150 metros del piso franco que, según la UCO, utilizaba la trama para sus negocios y que se encuentra en la calle Fuencarral. Los documentos de la UCO centralizan las citas de los implicados en este caso de corrupción en varios locales de hostelería del entorno de la calle Ferraz, donde se encuentra la sede del Partido Socialista. Cafés, comidas y copas para tejer una red amaños que hace temblar los pilares del Gobierno de Pedro Sánchez.
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El pamplonica Bar Franky y los pagos de Koldo
La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil sitúa en el bar-restaurante Franky uno de los puntos destacados en la trama de mordidas derivadas de obras públicas y procedentes de Acciona. Y entre sus clientes, a Koldo García. En este caso, el bar-restaurante Franky sería algo más que un testigo mudo del entramado. Según el informe, el entorno del hombre de confianza del exministro de Fomento, José Luis Ábalos, obtuvo liquidez con «facturas ficticias» emitidas por este local de hostelería a la constructora.
«Desde la perspectiva de Acciona, se trataría únicamente de un pago de facturación ordinario. El restaurante -cuya actividad se caracteriza por un elevado volumen de operaciones en efectivo- actuaría como intermediario, compensando los abonos recibidos por parte de Acciona con dinero en efectivo que posteriormente era retirado por Koldo», describe el informe de la UCO. Algunas de las comunicaciones entre los miembros de la trama se hacían a través de una dirección de correo electrónico de lo más elocuente: frankypamplona@gmail.com.
El ingenio popular no ha perdido el tiempo y en Tripadvisor algunos usuarios han puesto sus reseñas llenas de sarcasmo y mala baba: «Un restaurante excelente donde el ambiente democrático brilla (...). Pedí el menú facturas falsas» o «Recomiendo encarecidamente el chorizo en cualquiera de sus variantes, Koldo, Ábalos o Cerdán». También hay elogios para el dueño: «Lo mismo te tira una caña como te emite facturas ficticias para tu negocio».
Pero, ¿convenció realmente el Franky a los que probaron? Aún quedan las reseñas reales. En enero de 2020, un comensal consideraba que se ofrecían «buenas tapas y buen vino», pero añadía que el servicio era «algo lento». Otro era muy crítico con el trato: «No se puede tratar con esa chulería a los clientes (...). La comida fría, tarde y mediocre». Algo se presentía.
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'Caso Mediador'. Del restaurante Ramsés al club Sombras... y tiro porque me toca
Lo del 'caso Mediador' es otro nivel en cuanto a la profusión de locales implicados en tejemanejes corruptos. Se trata de una trama en la que varios empresarios, políticos socialistas y hasta un general de la Guardia Civil pagaron y cobraron, presuntamente, sobornos a cambio de amaños en contratos públicos. El principal protagonista es el exdiputado del PSOE Juan Bernardo Fuentes Curbelo, más conocido como 'Tito Berni'. Encabezaba una cadena de favores que se mercadeaba en el restaurante Ramsés, el puticlub Sombras y el Hotel Victoria 4.
En el primero, se realizaron al menos dos comidas entre empresarios -que las pagaron-, y representantes socialistas. Y eso que según la fecha de la factura, la pandemia imponía toque de queda desde las 23.00 horas. En el mensaje que convocaba a uno de los encuentros se podía leer: «A las nueve de la noche en el Ramsés. Mesa para quince personas. Solo personas del Partido Socialista. No pueden entrar los de Vox, ni Podemos, ni arrastrados catalanes, ni toda esa gente extraña».
Como si de una película de corte rancio se tratase, tras la comilona acudían, siempre según los informes policiales, al Sombras, un club de alterne ubicado en un exclusivo palacete de El Viso, en pleno distrito de Chamartín. Uno de los implicados reconoció en sede judicial que allí se montaban fiestas en las que «eran protagonistas el consumo de alcohol, de cocaína, la contratación de prostitutas y el viagra». Las citas entre implicados en la trama y prostitutas también tenían lugar en el Hotel Victoria 4, un tres estrellas, donde se alojaba uno de los políticos implicados que, presuntamente, formaba parte de la trama.
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La 'ofi' del Pigmalión y la Gürtel
Las ramificaciones de la Gürtel son inabarcables. La red corrupta por antonomasia protagonizada por prohombres del Partido Popular tenía casi tantos protagonistas como el Antiguo Testamento. En cabeza, los empresarios Francisco Correa y Álvaro Pérez, que ha pasado a la historia como 'El Bigotes'; como coprotagonistas, Luis Bárcenas, extesorero del PP, y una larga lista de políticos del PP valenciano como Francisco Camps o Ricardo Costa.
Como en el 'caso Mediador', los negocios de este grupo tenían como telón de fondo locales de alterne. El nivel de asiduidad a este tipo de establecimientos era tal que a uno de ellos, el Pigmalión, lo llamaban «la oficina». No en vano, en sus lujonas y algo trasnochadas instalaciones se cerraron jugosos tratos que luego celebraban con alcohol, drogas y prostitutas.
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El Ventorro, para siempre ligado a la dana
Solo el entonces presidente de Valencia, Carlos Mazón, y la periodista Maribel Vilaplana saben lo que pasó en el restaurante El Ventorro el 29 de octubre de 2024. Mientras la dana se llevaba 229 vidas y arrasaba localidades enteras, ellos disfrutaban de mesa y mantel. No hubo escoltas, ni testigos que hayan trascendido. Un año después, aun sigue sin quedar claro el episodio que tuvo lugar en esta casa de comidas con aire de antaño que hasta ese momento era conocida por sus platos de cuchara, su cochinillo y su buen hacer con las verduras y las legumbres. Ubicado en el distrito de Ciutat Vella, era y sigue siendo uno de los lugares favoritos para comer de profesionales liberales de la ciudad que quedará para siempre ligado a la tragedia.
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El Arahy, donde Rajoy pasó el trago de la moción de censura con dos botellas de whisky
El 31 de mayo de 2018, el Congreso de los Diputados debatía la moción de censura al Gobierno que presidía Mariano Rajoy, cuyo escaño fue ocupado gran parte de la sesión por el bolso de Soraya Sáez de Santamaría. Era la primera con visos de salir adelante desde la Transición, como se confirmó al día siguiente, y por lo tanto un hecho histórico. ¿Dónde estuvo Rajoy entre las 14.00 y las 22.00 horas? La respuesta estaba a escasos 10 minutos andando del hemiciclo: el restaurante Arahy de la Calle Alcalá, aunque eso no se supo hasta el día siguiente.
La discreción de los dueños del local ha sido absoluta durante este tiempo, pero sí trascendieron algunos detalles de aquella 'desaparición'. Sus salones privados eran el lugar perfecto para que el gallego y algunos de sus ministros pasasen el trago de su desalojo del Ejecutivo. Algunos medios desvelaron que el grupo prefirió los placeres culinarios de un buen salmorejo, unas anchoas de Santoña y, cómo no, un solomillo de vaca gallega a los sinsabores de la retórica política. La sobremesa fue sin duda larga y se llegó a publicar que estuvo regada por dos botellas de whisky.
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