El lehendakari vuelve a ofrecerse para mediar entre el Estado y Cataluña

Urkullu dialoga con la presidenta del Parlamento/Blanca Castillo
Urkullu dialoga con la presidenta del Parlamento / Blanca Castillo

Urkullu califica como «anomalía» que los políticos catalanes encarcelados pudieran presentarse a las elecciones pero no ejercer sus cargos posteriormente

Octavio Igea
OCTAVIO IGEAvitoria

El lehendakari se ha comprometido a «seguir trabajando» para alcanzar una «solución pactada» para la crisis de Cataluña, pero ha advertido de que lo hará siempre que su participación «sea requerida» y «manteniendo la discreción que la solución exige». En ese camino, asegura que la conformación de un nuevo Gobierno con Pedro Sánchez a la cabeza podría «abrir una nueva oportunidad» para que el Estado «acepte su realidad plurinacional».

Urkullu ha respondido de este modo en el pleno de control que celebra esta mañana la Cámara vasca a una pregunta de EH Bildu sobre la situación de los políticos catalanes encarcelados que han sido suspendidos de sus cargos en las Cortes. «Hay que decir claramente que no es solo una cuestión catalana porque España tiene un problema: que no acepta las naciones, y en la medida que no lo hace, tiene un problema con Euskal Herria», ha advertido el parlamentario de la coalición independentista Peio Urizar antes de reclamar al lehendakari que tenga «un papel más activo» en la resolución del conflicto.

El líder del Ejecutivo vasco ha calificado como «anomalía» lo que ocurre con los presos. «Personas que se han podido presentar a unas elecciones con normalidad una vez elegidas y manteniendo el mismo estatus que cuando lo fueron, ahora no pueden ejercer su representación», ha definido. Urkullu ha recordado que no tiene competencias para presentar alternativas al respecto, pero se ha vuelto a ofrecer para mediar, como ya hiciera durante el otoño de 2017 cuando estalló el 'procés' y el Gobierno central acabó aplicando el artículo 155 de la Constitución.

En busca de soluciones, Urkullu ha insistido en reclamar el diálogo político y que las consecuencias del 'procés' no se judicialicen. Y en esa senda se ha comprometido a seguir trabajando en a favor de una solución pactada para Cataluña y la crisis del modelo territorial español. «Hace falta madurez para ceder y flexibilidad para alcanzar acuerdos», ha reclamado.