El laberinto del voto rogado

Un cartero introduce el voto por correo en las urnas de un colegio electoral./Mario Rojas
Un cartero introduce el voto por correo en las urnas de un colegio electoral. / Mario Rojas

Pese a que el Gobierno prometió eliminarlo, miles de españoles residentes en el extranjero volverán a tener dificultades para votar en las elecciones del 28A y el 26M

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

Su eliminación fue una de las promesas estrella del Gobierno de Pedro Sánchez, pero el adelanto de las Elecciones Generales al próximo 28 de abril y el final este martes de la legislatura ha provocado que miles de españoles que residen en el extranjero deban volver a rogar el voto si quieren participar en los comicios del próximo 28 de abril y en las municipales y europeas del 26 de mayo. Un calendario que en esta ocasión se ve interrumpido por la Semana Santa, con la reducción de días hábiles que ello conlleva para realizar todo el papeleo, y el corto plazo del que se dispone. Este laberinto impedirá a muchos ejercer su derecho a elegir a sus representantes políticos, como ya ha pasado en anteriores citas.

Pero primero conviene aclarar qué es el voto rogado. Se trata de una modalidad de sufragio en la que el elector potencial se ve obligado a «rogar» que le sea concedido el derecho a voto ante la autoridad pertinente. En el caso de España, la reforma en 2011 de algunos artículos de la Ley Electoral -que fue aprobada gracias a un pacto entre el Partido Popular, PSOE y la antigua Convergencia i Unió- multiplicó el número de trámites para los españoles residentes en el extranjero. Esto provocó un desenso en el voto de los expatriados que se reflejó, por ejemplo, en las Elecciones Europeas de 2014, en la que su participación pasó del 31,74 % (los comicios europeos anteriores a la ley) al 4,95%.

Por países, en Argentina viven 316.000 españoles -más que en La Rioja- y de ellos, solo rogaron su voto 13.151 personas para participar en las Elecciones Generales de 2016. De todos, se contaron finalmente 9.760 votos en el escrutinio.

La solución más sencilla para evitar este problema pasa por ir sacando los billetes de avión o de tren y votar en persona. Pero como esto no es posible en todos los casos -además de resultar más caro-, el primer paso debería ser acercarse al Consulado conrrespondiente y gestionar el alta en el censo electoral.

Para ello, primero hay que consultar las listas expuestas en la oficina consular de la semana siguiente a la convocatoria de elecciones. En este caso del 11 al 18 de marzo. En ese período se pueden realizar reclamaciones contra la exclusión o para la corrección de errores. El primer registro se llama CERA (Censo de Extranjeros Residentes Ausentes), que incluye a aquellos españoles que viven en el extranjero de manera permanente. Por ejemplo, a quienes se han instalado en otro país porque han conseguido un trabajo. El otro es el ERTA (Españoles Residentes Temporalmente Ausentes).

Colapso del consulado en Londres

Esta tarea que a priori puede parecer sencilla, resulta un 'via crucis' en países como Reino Unido, donde actualmente residen 202.000 españoles según datos de la Embajada Española. Algunos consulados, como el de Londres, ya están dando avisos de estar colapsados . «Este Consulado General está experimentando una elevada carga de trabajo, que se suma a las inquietudes generadas por el 'brexit'», señalaba un mensaje oficial de la delegación consular en la capital británica. Si se intenta pedir cita previa, la página da error.

Pero si pese a este primer obstáculo todo ha ido bien y ya se está incristo en el censo, se puede realizar la solicitud de voto a través del impreso correspondiente y recibir en el domicilio la documentación electoral vía correo postal. El cronómentro empezará a acercarse a cero cuando las papeletas lleguen a lugares remotos como Australia o Canadá. El elector deberá elegir entonces entre votar por correo remitiendo el voto a la oficina consular o presentarte allí para ejercer el derecho en la urna habilitada. Sin embargo, ningún acuse de recibo le garantizará que su sobre se ha depositado en las urnas el día de las elecciones.

Este proceso se deberá volver a repetir desde el principio para poder volver a votar en los comicios del 26 de mayo. Aunque tanto el PP como Podemos han pedido que no haya que duplicar el ruego del voto, de forma que una sola petición valga para ambas elecciones. La Junta Electoral tiene previsto pronunciarse a lo largo de esta semana al respecto.

Ceder el voto

Este largo camino plagado de dificultades ha provocado que muchas personas se solidaricen con los expatriados y le cedan su voto, una iniciativa que puso en marcha, como último recurso, el colectivo Marea Granate, que ayuda en los trámites a los más de dos millones de españoles que residen en el extranejero.

Pasó en las Elecciones Generales de 2016 con el proyecto bautizado como 'Rescata Mi Voto', que puso en contacto a expatriados que no podían votar en las elecciones con abstencionistas residentes en España dispuestos a ceder su voto. En las próximas citas electorales, la historia parece que se va a repetir.

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