Una orden de entrega de 'Ternera' por el atentado de Zaragoza evita que un juez de París le deje libre

Ilustración de 'Josu Ternera' durante el juicio de hoy. / Afp

El exdirigente etarra, que iba a abandonar la cárcel con medidas cautelares, quedó retenido a la espera de que se estudie su traslado a España

PAULA ROSAS | LORENA GIL

José Antonio Urrutikoetxea, 'Josu Ternera', quedó retenido ayer por la Dirección General de Seguridad Interior de Francia (DGSI) para poder notificarle una orden de detención y entrega emitida por la Audiencia Nacional, que le reclama por el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza de 1987, donde fueron asesinadas once personas, entre ellas seis niños. El histórico dirigente de ETA iba a abandonar anoche mismo la prisión en la que estaba recluido después de que el Tribunal de Apelaciones de París decretara por la mañana su puesta en libertad bajo control judicial. Sin embargo, en un giro inesperado de los acontecimientos, agentes policiales se personaron en la cárcel y paralizaron el procedimiento para que 'Ternera' pueda responder por uno de los dos sumarios abiertos contra él en los tribunales españoles.

Fuentes judiciales indicaron que la notificación de la orden española le será entregada en un plazo máximo de 48 horas, y que acto seguido comparecerá ante la sala de instrucción del mismo Tribunal de Apelación de la capital francesa, que resolverá sobre el futuro de 'Ternera'.

Durante toda la jornada, el Ministerio del Interior español había insistido en que la decisión del tribunal parisino –la de ponerle en libertad– no frenaba el procedimiento activado contra él desde nuestro país. Y así se lo transmitió a las autoridades galas. «Tarde o temprano será juzgado en España», aseguraron fuentes ministeriales.

El etarra había comparecido por la mañana ante los jueces después de haber recurrido la condena a siete años de cárcel que la Justicia francesa le había impuesto en rebeldía en 2010. Ese juicio se repetirá el 23 de enero de 2020. Después de 40 minutos de deliberación, la presidenta de la Sala hizo pública su decisión de dejar en libertad a Urrutikoetxea bajo control judicial: debía entregar su pasaporte –que él había alegado no tener– y presentarse una vez por semana en una comisaría del distrito 3 de París. Los abogados del etarra habían aludido durante la vista a su precario estado de salud –debe ser operado con urgencia de la próstata– y a su «palabra de vasco» para asegurar que cumplirá con sus citas ante los tribunales.

Urrutikoetxea, que ayer fue visto en público por primera vez en 17 años, celebró esa decisión de los jueces con una amplia sonrisa y miradas de complicidad con sus letrados y sus hijos mayores, Egoitz e Irati, que se encontraban entre el público y con quienes charló mientras los jueces deliberaban. Según había confirmado el abogado Laurent Pasquet-Marinacce, 'Ternera' iba a estar alojado en París en una vivienda de Louis Joinet, un exconsejero del antiguo presidente francés François Miterrand, especializado en justicia transicional en el marco de procesos de paz.

Imagen de los equipos de rescate tras el atentado de Zaragoza,
Imagen de los equipos de rescate tras el atentado de Zaragoza,

El recluso había llegado a la sala de vistas a las 10.30 horas de la mañana. Con gafas, camisa blanca, vaqueros y cazadora negra, entró con gesto serio, aunque sonrió cuando vio a sus hijos sentados entre el público, que lo saludaron efusivamente. El etarra, con barba rala y canosa, apareció delgado y avejentado, aunque con mejor aspecto que en la única foto que se difundió de él el día de su arresto.

Aunque Urrutikoetxea tenía a su disposición un intérprete, prefirió contestar él mismo en francés, idioma que habla correctamente después de pasar décadas en Francia. ¿Nacionalidad?, le preguntó la presidenta de la Sala. «Forzosamente española», contestó.

Vigilancia médica

El etarra aportó más datos sobre las circunstancias de su detención. Aseguró que la mañana que fue arrestado tenía concertada una cita con el cirujano para ser operado ese mismo día. Sus abogados especificaron que se trataba de un procedimiento de próstata. Según 'Ternera', su estado de salud se había agravado en los últimos meses y había perdido 8 kilos en tres semanas.

Desde su detención, Urrutikoetxea ha sido examinado en dos ocasiones por un médico, la primera tras ser detenido y la segunda a su llegada a París. En la prisión de La Santé ha estado bajo vigilancia médica aunque no ha precisado ser trasladado a la enfermería. Según aseguró en la sesión, los médicos le habían dado un plazo máximo de un mes para operarse y aún lleva colocada una sonda.

«No es solo una victoria para Urrutikoetxea sino para la Justicia», se vanaglorió la abogada Laure Heinich al final de la vista, aún sin conocer que horas después su cliente quedaría retenido –fue conducido en un vehículo custodiado por varios agentes encapuchados desde la cárcel hasta la sede de la DGSI–. Por el momento se desconoce el futuro judicial que le espera a 'Ternera'. Por lo pronto, tenía cita el próximo 28 de junio en el Tribunal Correccional para la repetición de un juicio que en 2017 le condenó, también en rebeldía, a 8 años de cárcel por su papel como miembro del aparato político de ETA.

Más información