'Josu Ternera', en libertad bajo control judicial

Ilustración de 'Josu Ternera' durante el juicio de hoy. /Afp
Ilustración de 'Josu Ternera' durante el juicio de hoy. / Afp

El exjefe de ETA tiene que entregar su pasaporte, no podrá salir de Francia y deberá fichar una vez por semana en una comisaría del centro de París

PAULA ROSASCorresponsal. París

Sorpresa máxima al decretar este miércoles el Tribunal de Apelaciones e París la «liberación inmediata» de José Antonio Urrutikoetxea 'Josu Ternera' y su puesta bajo control judicial. El exdirigente etarra, que fue detenido el pasado 16 de mayo en Sallanches, en los Alpes franceses, saldrá en libertad esta noche, según han dicho sus abogados. Tiene la obligación de entregar su pasaporte -que él ha alegado no tener- y deberá presentarse una vez por semana en una comisaría del distrito 3 de París.

El etarra comparecía hoy ante el tribunal después de haber recurrido la condena de siete años de cárcel que un tribunal francés le había impuesto en rebeldía en 2010. Ese juicio se repetirá, según ha anunciado la presidenta del tribunal el 23 de enero de 2020. Sus abogados también habían recurrido su puesta en detención provisional.

La presidenta del tribunal no ha argumentado la decisión que se ha tomado después de 40 minutos de deliberación, pero los abogados del exdirigente etarra habían apelado durante la vista a su precario estado de salud -debe ser operado con urgencia de próstata- y a su «palabra de vasco», según la letrada Laure Heinich, para asegurar que cumpliría con sus citas ante los tribunales.

Urrutikoetxea, que ha podido verse en público por primera vez en los 17 años que ha estado fugado, ha celebrado la decisión de los jueces con una amplia sonrisa y miradas de complicidad con sus abogados y sus hijos mayores, Egoitz e Irati, que se encontraban entre el público. Durante la deliberación, el etarra, visiblemente emocionado, había podido abrazarlos y charlar con ellos en el espacio reservado para los detenidos en la sala.

El terrorista va a ser alojado por Louis Joinet, un exconsejero del antiguo presidente francés François Miterrand, especializado en justicia transicional en el marco de procesos de paz, según ha confirmado el abogado Laurent Pasquet-Marinacce. Esta, además de las razones médicas, parece ser uno de los motivos que han conseguido convencer a las juezas.

Josu Ternera ha sido presentado ante las tres magistradas de la sala a las 10:30 de la mañana. Con gafas, camisa blanca, vaqueros y cazadora negra, ha entrado en la sala con gesto serio, aunque ha sonreído cuando ha visto a sus hijos sentados entre el público, que lo han saludado efusivamente. El etarra, con barba rala y canosa, se ve delgado y avejentado, aunque con mejor aspecto que en la única foto que se difundió de él el día de su arresto en el aparcamiento del hospital de Sallanches.

«Forzosamente español»

Aunque Urrutikoetxea tenía a su disposición un intérprete, ha preferido contestar él mismo en francés, que habla correctamente después de pasar décadas en Francia, y cuando la presidenta de la sala le ha preguntado su nacionalidad, él ha respondido «forzosamente española».

El etarra ha dado más datos sobre los días en torno a su detención. Según ha dicho, la mañana que fue arrestado tenía concertada una cita con el cirujano para ser operado ese mismo día. Sus abogados han especificado después que se trataba de un procedimiento de próstata. Según Ternera, su estado de salud se había agravado en los últimos meses y había perdido hasta 8 kilos de peso en tres semanas.

Desde su detención, Urrutikoetxea ha sido examinado en dos ocasiones por un médico, la primera en Bonneville, la localidad cercana a Sallanches donde fue presentado por primera vez ante el juez, y la segunda a su llegada en París. En la prisión de La Santé, donde está encarcelado, sigue un seguimiento médico aunque no ha sido durante este tiempo ingresado en la enfermería. Según ha dicho los médicos le habían dado un plazo máximo de un mes para operarse, y aún lleva colocada una sonda.

«No es solo una victoria para Urrutikoetxea sino para la Justicia», ha dicho la abogada Laure Heinich al final de la vista, y ha asegurado que los magistrados «han entendido que es un hombre que siempre ha mantenido su palabra, que sin duda va a responder ante la justicia». Por lo pronto, tiene cita el próximo 28 de junio en el tribunal correccional para la repetición de un juicio que en 2017 le condenó, también en rebeldía, a 8 años de cárcel por su papel como miembro en el aparato político de ETA.

Su hijo Egoitz ha dicho este miércoles que los jueces han tenido en cuenta «la situación política en el País Vasco» a la hora de decidir la liberación de su padre. «Es una manera de contribuir al apaciguamiento del País Vasco, al proceso de reconciliación y, sobre todo, para favorecer una situación política que permita que no se vayan a repetir los hechos del pasado», ha dicho ante los periodistas. Egoitz, que también estuvo 12 años fugado, había sido condenado en rebeldía a cuatro años de prisión en el mismo caso que hoy llevaba ante el tribunal a Josu Ternera. Detenido en 2015, sus abogados -los mismos que ahora defienden a su padre- consiguieron que el tribunal anulara las tres condenas que pesaban sobre él -la de 2010 y otras dos- y pudiera salir en libertad. Los tres dosieres, según han explicado sus letrados, han vuelto a la fase de instrucción y actualmente solo está obligado a informar a las autoridades si cambia de domicilio.

Josu Ternera fue detenido el mes pasado gracias a una operación conjunta de la policía francesa y la guardia civil en una localidad de los Alpes franceses. Durante los últimos seis meses había vivido en una cabaña cercana a unas pistas de esquí, sin electricidad o agua corriente, y se había hecho pasar por un escritor venezolano. Decía llamarse Bruno Martí.

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