Interior confirma a las víctimas el acercamiento a Euskadi de dos presos de ETA

Marta Igarriz será trasladada a la prisión de Logroño./Efe
Marta Igarriz será trasladada a la prisión de Logroño. / Efe

Marta Igarriz y Kepa Arronategi serán trasladados a las cárceles de Logroño y Zuera

LORENA GIL

El Ministerio del Interior ha confirmado hoy que «de forma inminente» acercará a cárceles próximas a Euskadi a dos presos de ETA. El ministro Fernando Grande Marlaska se ha reunido con las asociaciones de víctimas AVT y Covite para anunciarles el traslado de dos reclusos en las próximas horas. Según ha podido saber este periódico, se trata de Marta Igarriz Iceta, condenada por alojar a un comando y por tenencia de explosivos, que será enviada desde la prisión de Castellón I (a 550 kilómetros), a la de Logroño y de Kepa Arronategi, que está aquejado de una grave enfermedad psicótica, y que será trasladado desde el centro penitenciario de Almería (a 1.000 kilómetros) a la prisión aragonesa de Zuera. Arronategi participó en el atentado contra el museo Guggenheim en 1997, en el que fue asesinado el ertzaina Txema Agirre

El propio ministerio ha confirmado después esta información. En la nota de prensa remitida, se explica que en el caso de Igarriz, la junta de tratamiento de la cárcel propuso el pasado mes de agosto su cambio de ubicación. Internada desde 2005, se enfrenta a 15 años y seis meses de encarcelamiento por tenencia de explosivos y colaboración con banda armada. Cumplió en noviembre de 2016 las tres cuartas partes de su pena. Igarriz, prosigue el comunicado, «ha admitido la legalidad penitenciaria». Otras fuentes aseguran, además, que está inmersa «en un proceso evolutivo de reinserción». En julio, el juez central de vigilancia penitenciaria le concedió el segundo grado.

En el caso de Kepa Arronategi pasará de Almería a Zuera (Zaragoza). Interno desde 1997 fue condenado a 158 años por un currículum sangriento que incluye asesinatos, tenencia de explosivos, pertenencia a banda armada. Según publicó EL CORREO el pasado 11 de agosto, sufre una grave enfermedad psicótica. En un principio se barajó enviar a Arronategi a la prisión alavesa de Zaballa, pero se ha optado por Zuera porque, según explican a este periódico diversas fuentes, es el centro «con el mejor servicio psiquiátrico».

Un listado de 30 reclusos

Este periódico ha publicado en las últimas semanas cómo Interior maneja una lista con treinta reclusos que cumplirían las condiciones para ser acercados a Euskadi e incluso optar a beneficios penitenciarios. El departamento que dirige Fernando Grande Marlaska monitoriza como candidatos a posibles traslados a cárceles del País Vasco o Navarra a 19 internos de la disuelta organización terrorista que ya se encuentran en segundo grado penitenciario, pero todavía no están en centros de esas dos comunidades. Sí cumplen condena en esas instalaciones otros once reclusos de ETA, nueve en segundo y dos en tercer grado, que podrían optar a beneficios. El número de «trasladables», no obstante, insistieron desde el Ministerio del Interior, no está decidido y, en cualquier caso, será menor a esa veintena de reclusos a los que se observa.

Según los documentos que maneja el Ejecutivo, estos presos, que ya han aceptado la disciplina carcelaria pero todavía no han mostrado un arrepentimiento completo ni han dado pasos por saldar sus cuentas con la justicia, se encuentran en prisiones del centro o norte peninsular. Los informes a los que ha tenido acceso este periódico revelan que se trata de internos que en los últimos meses han estado recluidos en los penales de Asturias; Zuera (Zaragoza); Burgos; Alcalá de Henares (Madrid), Castellón, Palencia, Logroño, Aranjuez (Madrid), Soria, Teruel y Valladolid.

En la actualidad, de acuerdo con los informes de Interior de finales de julio, en la cárcel de Álava hay cuatro internos (todos en segundo grado), otros cuatro en la cárcel de Bizkaia (dos en segundo grado y los dos únicos miembros de ETA en tercer grado, Olga Sanz y Javier Moreno y que fueron acercados a Basauri este mes), dos en el centro de Gipuzkoa (segundo grado) y uno en Navarra (segundo grado). La mayoría de los 19 presos de ETA que son monitorizados, explicaron responsables de prisiones, fueron clasificados en segundo grado por la anterior administración penitenciaria del PP.

233 presos

Los responsables de tratamiento de Instituciones Penitenciarias manejan otra relación de una decena de presos de «segundo nivel» (no responsables terroristas) «gravemente enfermos» y de tres internos de más de 70 años como posibles candidatos a los acercamientos. Interior insiste en que entre ellos no habrá jefes de ETA a pesar de que estén enfermos.

La colonia de aspirantes al acercamiento que maneja Interior, por tanto, no superaría la treintena de reclusos, o sea apenas el 12% del total de los presos de ETA. Pero en cualquier caso, apuntaron desde Interior, el número de acercamientos no va a llegar «ni de cerca» a la cifra de presos monitorizados.

Según reveló Grande Marlaska en su comparecencia en la comisión de Interior del Congreso a mediados de agosto, la colonia penitenciaria de la banda asciende a 233 presos, 205 hombres y 28 mujeres. La gran mayoría está en primer grado, 203. Hay 28 en segundo grado y dos (los acercados a Bizkaia en agosto), en tercer grado, o sea en régimen abierto. «Claro que habrá traslados de presos de ETA pero se harán con criterios de legalidad», garantizó el ministro, que precisó que no serán movimientos masivos, sino en cumplimiento «estricto de la legalidad».

Cualquier acercamiento, dijo, pasará por el «tratamiento individualizado», en el que los internos deben aceptar «la legalidad penitenciaria». La fórmula, explicó, pasará por la «progresión de grado» para su acercamiento «incluso a centros del País Vasco y Navarra». Pero siempre que cumplan con las «exigencias legales» para el tercer grado que fija el Código Penal. O sea, detalló, la petición del perdón, colaboración con la justicia y el pago de la responsabilidad civil. «Los traslados no son beneficios penitenciarios», quiso dejar claro el ministro. En ese punto, Grande Marlaska arremetió contra el PP, al que acusó de «inyectar odio» a las víctimas con «falacias» sobre los acercamientos. «¿Cuántos traslados se han producido?» le preguntó a los diputados del PP.

«Pago a nacionalistas»

«La ley no les obliga a trasladar presos al País Vasco. Es legal, pero no obligatorio. No era una prioridad», replicó en aquella sesión Mari Mar Blanco, quien acusó a Grande Marlaska de satisfacer un «pago a los nacionalistas» con los acercamientos. «El PP fue el primero de usar la política antiterrorista en un arma arrojadiza. Y ahora está convirtiendo la política penitenciaria en otra arma arrojadiza, seguido de Ciudadanos», denunció el diputado del PNV Mikel Legarda, quien recordó al ministro que los acercamientos no son beneficios penitenciarios ni privilegios. «ETA ha desaparecido y no va volver», apuntó el nacionalista.

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