Iglesias descarta dar su apoyo gratis a Sánchez

Sánchez e Iglesias, en una de sus últimas reuniones./EFE
Sánchez e Iglesias, en una de sus últimas reuniones. / EFE

El líder de Unidas Podemos descarta la opción que temía el PSOE en un día clave al retomar ambos partidos las negociaciones

Adolfo Lorente
ADOLFO LORENTE

A falta de un acuerdo para el gobierno de coalición o, en su caso, un pacto programático, existe un escenario que crea sudores fríos en el PSOE: el apoyo 'gratis et amore' de Unidas Podemos en la investidura y, luego, una vez evitadas las elecciones, pasar a la oposición pura y dura a Pedro Sánchez, lo que supondría un calvario político insoportable. La bola de nieve sobre esta posibilidad ha ido creciendo sin parar en los mentideros madrileños durante los últimos días, pero hoy, Pablo Iglesias la ha descartado de forma tajante: «Por respeto a nuestros votantes, no podemos aceptar que la política sea elegir el mal menor entre el PP y el PSOE«.

La declaración se ha producido en el programa 'Carne Cruda' a escasos minutos de que las delegaciones de ambas formaciones hayan vuelto a reunirse en el Congreso para intentar alcanzar un acuerdo 'in extremis' que evite la repetición electoral el 10 de noviembre. El PSOE, por boca del ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, ya había advertido de que este apoyo gratuito no lo iban a aceptar porque la gobernabilidad de España sería misión imposible con sólo 123 de los 176 escaños necesarios para la alcanzar la mayoría absoluta.

¿Pero cómo se renuncia a un apoyo gratuito? Rechazando el encargo del Rey en el hipotético caso de que el jefe del Estado lo hiciera tras culminar una nueva ronda de contactos con los partidos. Sánchez, llegado el momento, diría que 'no' y emularía a Mariano Rajoy, que se autodescartó en 2016 sufriendo durísimas críticas del entonces líder de la oposición. Sí, Pedro Sánchez.

Respecto a las negociaciones con el PSOE, Iglesias ha recordado que su línea roja es conformar un gobierno de coalición y que ya no pueden aceptar «más chantajes» tras haberse echado a un lado. «Lo hacemos porque debemos velar por la dignidad de nuestros 3,7 millones de votantes», ha apostillado. «¿Qué más quieren, que nos disolvamos? Hemos cedido en todo pero tenemos un límite», ha insistido antes de señalar que está convencido de que el PSOE buscará convencer al PP y Cs para lograr su investidura.